De servir café a los 9 años a crear un imperio digital: la historia del tucumano que quiere simplificar tu vida
¿Te imaginas pasar de barrer una peluquería a crear una plataforma que resuelve trámites legales y contables? La historia de Alan Irigoyen, el emprendedor que combina ingeniería, danza y paternidad.
Alan Irigoyen, un emprendedor de 31 años, pasó de barrer el pelo en la peluquería de sus padres a fundar Gestoría360, un ecosistema web que promete aliviar trámites legales, contables y financieros. Su historia, que combina trabajo desde la infancia, ingeniería informática y una pasión inesperada por la danza, es un ejemplo de resiliencia y visión.
Desde muy chico, Alan estuvo inmerso en el mundo laboral. A los 9 años ya servía café y barría en el negocio familiar. A los 12 repartía volantes. Pero su sueño siempre fue más grande: “facilitarles la vida a las personas”, confiesa. Tras estudiar ingeniería informática, encontró el camino para convertir esa idea en realidad.
¿Qué es Gestoría360?
En 2020, en plena pandemia, Alan decidió crear una plataforma que conectara necesidades reales con soluciones concretas. “Simplifico trámites y procesos que muchas veces le sacan tiempo, energía y tranquilidad a la gente”, explica. Gestoría360 abarca áreas legales, contables, administrativas y financieras, todo en un solo lugar.
Pero su emprendimiento no es solo un negocio. “Quiero que represente compromiso con el bienestar, proactividad y crecimiento comunitario. No quiero construir solamente una empresa; quiero una red que le simplifique la vida a las personas”, afirma.
El ritmo de la danza como motor
Lo que pocos saben es que Alan también es bailarín. “Siempre me gustó mucho bailar. Con el tiempo, la danza fue mi conexión a tierra. Bailar me enseñó que para avanzar no siempre alcanza con saber los pasos: también hay que aprender a sentir el ritmo”, comparte. Esta disciplina lo ayudó a equilibrar el estudio, el trabajo y la paternidad.
Hoy, Alan es padre de Lola, a quien quiere dejarle un ejemplo real de esfuerzo. “No un ejemplo perfecto, porque nadie lo es, sino el de alguien que siguió avanzando incluso cuando las cosas no fueron fáciles”, dice.
Su historia demuestra que con perseverancia y una visión clara, se puede pasar de servir café a construir un ecosistema digital que busca cambiar la forma en que las personas gestionan sus trámites.