De Balcarce al Mundial: la historia del periodista que cruzó el océano y hoy cubre la Copa 2026
¿Qué hace un periodista de Balcarce en el Mundial 2026? Conocé la historia de Claudio Martínez, que dejó su ciudad hace 24 años y hoy cubre la Copa desde adentro.
Claudio “Chino” Martínez dejó su ciudad natal hace 24 años, se radicó en El Salvador y hoy vive su segundo Mundial como enviado especial. El periodista, que trabajó en la histórica revista El Gráfico, recorre los estadios de la Copa del Mundo 2026 para el programa radial “La Tribu”, uno de los más escuchados de ese país.
Un sueño que se repite
Nacido en Balcarce, Martínez hizo gran parte de su carrera en Argentina antes de instalarse en Centroamérica. Según contó en una entrevista con El Diario de Balcarce, esta es su segunda experiencia mundialista, veinte años después de haber cubierto Alemania 2006.
“Ver a los futbolistas que uno normalmente mira por televisión y cruzárselos en una conferencia de prensa o caminando por un estadio sigue generando la misma emoción”, confesó.
El lado B de la fiesta mundialista
Detrás de las transmisiones y las imágenes de los estadios hay jornadas extenuantes. Martínez explicó que recorren cientos de kilómetros, duermen pocas horas y trabajan sin descanso durante semanas. “Muchos amigos me dicen que les gustaría tener un trabajo como el mío porque parece que te pagan por ir a ver partidos. Pero la realidad es otra. Hay que manejar muchas horas, dormir poco y trabajar sábados y domingos durante más de un mes. Lo hacés porque te apasiona. El cansancio llega después. Mientras estás ahí, disfrutás cada momento”, aseguró.
Orgullo balcarceño
A pesar de llevar más de dos décadas en El Salvador, Martínez nunca perdió el vínculo con su tierra. “Yo sigo siendo de Balcarce. Cada vez que alguien menciona a Juan Manuel Fangio, automáticamente digo: ‘es de mi ciudad'”, afirmó.
El periodista también destacó que ningún otro evento deportivo se compara con una Copa del Mundo. “La diferencia con unos Juegos Olímpicos es enorme. En un Mundial todo es una auténtica fiesta. El color de las tribunas, las camisetas de todos los países y las calles llenas de gente no dejan de sorprenderte nunca”, concluyó.