De 128 medicamentos a solo 6: la jugada de Corrientes para que no falten remedios
El listado federal pasó de 128 principios activos a apenas seis y dejó afuera tratamientos de uso masivo. Corrientes ya tiene definido el lugar donde levantará su propia fábrica de remedios.
El Gobierno nacional puso fin al programa Remediar y, con esa decisión, dejó a las provincias con la responsabilidad de comprar por su cuenta los medicamentos que antes llegaban desde Nación. Corrientes ya venía moviéndose en esa dirección.
La derogación de la Resolución 3.424 de 2021 cambió de raíz el esquema de provisión federal. El nuevo listado de principios activos pasó de 128 opciones a apenas seis, según informó el Diario El Libertador.
Entre los tratamientos que quedaron fuera del envío central aparecen fármacos de uso masivo: levotiroxina, anticonceptivos, metformina, amoxicilina, salbutamol, fluconazol y loratadina. Son insumos que sostienen tratamientos crónicos y consultas frecuentes en el primer nivel de atención.
Qué argumenta Nación
La cartera sanitaria que conduce Mario Lugones justificó la medida en la necesidad de concentrar las políticas públicas en las enfermedades cardiovasculares. Bajo el flamante Plan Nacional de Salud Vascular 2026-2030 quedaron solo el ácido acetilsalicílico, la atorvastatina, el candesartán, la hidroclorotiazida, el ramipril y la rosuvastatina.
El cambio redefine las responsabilidades de financiamiento dentro del sistema público y traslada a las provincias el peso de asumir con recursos propios la compra de los insumos excluidos.
La anticipación correntina
En ese contexto, la Provincia ya había previsto el escenario. La gestión del gobernador Juan Pablo Valdés y su ministro de Salud, Emilio Lanari, aceleró el proyecto para instalar un laboratorio propio de elaboración de medicamentos.
El objetivo es proteger a la jurisdicción de las fluctuaciones nacionales y garantizar el abastecimiento continuo en los centros de atención primaria y en toda la red hospitalaria provincial.
El mandatario provincial ratificó el rumbo: «Sabíamos que este escenario de ajuste nacional podía concretarse y por eso decidimos dar un paso adelante para cuidar a nuestra gente con un laboratorio de producción estatal que nos garantice soberanía».
Lanari, en la misma línea, sostuvo que «contar con elaboración propia nos permite amortiguar el impacto del fin del programa nacional y llevar tranquilidad a los pacientes que dependen del sistema público para no interrumpir sus tratamientos».
Santa Catalina, el predio elegido
El ministro precisó en julio pasado que las nuevas instalaciones de la fábrica provincial de medicamentos se levantarán en el predio de Santa Catalina.
«Como viene la situación en la política nacional, nosotros tenemos que ir a construir, a fabricar nuestros propios medicamentos», había advertido hace tres meses en declaraciones a los medios, cuando anticipó que la prioridad sería elevada formalmente ante el Gobernador.
La meta central es robustecer la producción local para sortear las dificultades macroeconómicas y garantizar que los insumos esenciales no falten en el sistema público.
Con este esquema en marcha, Corrientes absorberá de forma autónoma las demandas que el Estado nacional dejó de cubrir, con la intención de que el impacto no perjudique las partidas presupuestadas en un área vital para cualquier administración provincial.
El nuevo polo de producción también llegará para descomprimir y potenciar la labor de Plamecor. Hoy ese laboratorio provincial funciona al límite de su capacidad operativa y logra mitigar el final abrupto de la provisión nacional a través del programa Remediar.