Daura Gold sale a buscar hasta US$2 millones y pone la mira en un rincón clave de Santa Cruz
Una minera canadiense salió a buscar hasta US$ 2 millones para financiar sus exploraciones. En Santa Cruz tiene dos proyectos y una segunda fase de perforaciones ya tiene fecha. ¿Qué puede cambiar para el Macizo del Deseado?
La minera canadiense Daura Gold Corp. anunció una colocación privada sin intermediarios por hasta US$ 2 millones para financiar sus proyectos de exploración de oro y plata en Sudamérica, y Santa Cruz vuelve a aparecer entre los destinos principales de esos fondos.
La operación, fechada el 9 de septiembre, contempla colocar hasta 8.695.652 unidades a 0,23 dólares canadienses cada una, con un ingreso bruto máximo de 2 millones de dólares canadienses. Cada unidad incluye una acción ordinaria y medio warrant; cada warrant completo permitirá comprar otra acción a 0,375 dólares canadienses dentro de los 24 meses posteriores al cierre.
La empresa cotiza en la TSX Venture Exchange bajo el símbolo DGC y en el mercado OTCQB como DGCOF. El cierre de la colocación aún depende de la aprobación de la TSX Venture Exchange.
Los proyectos que quedan en el centro de la escena
Parte de los recursos se destinará a las actividades de exploración que Daura desarrolla en Argentina y Perú. En territorio santacruceño, la compañía prevé continuar los trabajos en Cerro Bayo y La Flora, dentro del Macizo del Deseado, y avanzar con nuevas perforaciones.
El dato no es menor: Daura ya completó durante el segundo trimestre de 2026 su primer programa de perforación en esos proyectos y tiene previsto iniciar una segunda fase de drilling durante octubre.
Cerro Bayo y La Flora se ubican en el Macizo del Deseado, una de las principales regiones auríferas y argentíferas del país, con décadas de actividad minera y exploratoria. La compañía destaca la infraestructura existente y el respaldo de las comunidades como factores que favorecen sus programas.
El posicionamiento de estos proyectos en la cartera de Daura también se vincula con la posibilidad de avanzar hacia una participación de hasta el 80% mediante un acuerdo vinculante con Latin Metals Inc.
Un distrito que no deja de atraer capital
En el entorno del Macizo del Deseado operan proyectos de peso como Cerro Negro, San José y Cap Oeste, además de una extensa superficie que sigue siendo explorada en busca de nuevos recursos.
Para Santa Cruz, la continuidad de estos programas representa el movimiento de capital de riesgo hacia una etapa determinante para cualquier proyecto minero: la exploración. La perforación permite comprobar en profundidad las anomalías identificadas mediante estudios geológicos y geofísicos y determinar si existe una mineralización con dimensiones que justifiquen nuevas etapas de evaluación.
La llegada de nuevos fondos no implica por sí misma el desarrollo de una nueva mina, pero sí mantiene activo el proceso de generación de información geológica que puede conducir a un proyecto de mayor escala.
El desafío inmediato será convertir los resultados de la primera campaña de perforación en nuevos objetivos para la segunda fase prevista para octubre. Para eso, la compañía también utiliza herramientas como estudios geofísicos IP y trabajos de exploración sobre el terreno.
La operación deberá atravesar las instancias regulatorias correspondientes antes de su cierre definitivo. Una vez completada, Daura contará con nuevos recursos para sostener sus programas exploratorios y, particularmente en Santa Cruz, avanzar sobre una nueva etapa de perforaciones en un distrito que sigue concentrando el interés de compañías junior y grandes operadores mineros.
El próximo paso estará puesto en los resultados que surjan de la segunda campaña de perforación de Cerro Bayo y La Flora. En exploración minera, esos datos serán los que finalmente determinen si el capital destinado hoy a perforar puede traducirse mañana en recursos minerales capaces de sostener un proyecto de mayor envergadura.