Cumple 134 años el pueblo cordobés que tiene solo 5 habitantes estables
¿Sabías que hay un pueblo cordobés con solo 5 habitantes? Colonia Anita cumple 134 años y te contamos su historia.
Colonia Anita, la comuna con menos residentes de toda Córdoba, celebra hoy su aniversario número 134. Con apenas 5 habitantes censados en 2022, la localidad del departamento San Justo prepara un acto protocolar encabezado por su presidente comunal, Germán Busso.
El censo nacional de 2022 confirmó lo que muchos sospechaban: Colonia Anita es el pueblo más despoblado de la provincia. Solo cinco personas viven allí de forma permanente, aunque más de 70 tienen su domicilio legal registrado en la comuna. La mayoría de ellos reside en la vecina localidad de Freyre.
Fundada a fines del siglo XIX por inmigrantes italianos, esta comunidad siempre dependió de la actividad agropecuaria. Sus calles, sus campos y su historia son testigos de un pasado más poblado, pero hoy el silencio y la tranquilidad dominan el paisaje.
Para los pocos que aún habitan el lugar, el aniversario es un motivo de orgullo. "Es un día para recordar nuestras raíces y valorar lo que tenemos", expresó Busso en la previa del acto. La ceremonia será sencilla, pero cargada de simbolismo para una comunidad que se niega a desaparecer.
¿Por qué tan pocos habitantes?
La falta de oportunidades laborales y servicios básicos empujó a los vecinos a emigrar hacia centros urbanos más grandes. Sin embargo, Colonia Anita mantiene su estructura comunal y su identidad. El censo de 2022 reflejó una realidad que no es exclusiva de este pueblo: muchas localidades rurales cordobesas enfrentan el mismo desafío demográfico.
A pesar de los números, la comuna sigue funcionando. Tiene su propia gestión, su iglesia y su escuela, aunque esta última ya no recibe alumnos todos los días. La vida allí transcurre al ritmo del campo, con pocos pero fuertes lazos entre sus residentes.
El acto de este 26 de julio no solo celebrará los 134 años de la fundación, sino también la resistencia de un pueblo que, aunque pequeño, se niega a ser olvidado.