Cuidado, conductores: el peligro invisible que acecha en las calles de la ciudad
El frío extremo trajo un riesgo invisible a las rutas fueguinas. ¿Sabés cómo reaccionar si tu auto patina sobre una placa de hielo negro?
Con el frío polar que azota Tierra del Fuego, un enemigo silencioso se apodera del asfalto: el hielo negro. Esta fina capa transparente es casi imperceptible, pero puede convertir un viaje rutinario en una pesadilla sobre ruedas.
Defensa Civil Municipal advirtió que estas placas de hielo se forman cuando la humedad, la llovizna o la nieve derretida se congelan al tocar el pavimento helado. El resultado: una superficie resbaladiza que reduce drásticamente la adherencia de los neumáticos y multiplica el riesgo de accidentes.
¿Dónde se esconde el hielo negro?
Los puntos más traicioneros son los sectores sombríos, los puentes y las curvas. Allí, la falta de exposición solar permite que el hielo se forme con mayor facilidad. Por eso, las autoridades recomiendan extremar las precauciones en esos tramos.
Claves para una conducción segura
Para evitar sustos, lo mejor es la prevención: planificar los viajes, reducir la velocidad, olvidarse del control crucero y evitar maniobras bruscas. Si el auto ya está sobre una placa de hielo, la regla de oro es no frenar de golpe.
Lo correcto es mantener la calma, levantar el pie del acelerador de forma progresiva y sostener el volante con firmeza. Si el vehículo empieza a deslizarse, hay que girar el volante suavemente en la misma dirección del patinazo hasta que las ruedas retomen el control.
Ante cualquier emergencia, la línea de Defensa Civil (103) está operativa las 24 horas para asistir a los conductores.