Cuatro días en el monte de Apóstoles: el desenlace que nadie esperaba para Patricia
Cuatro días de rastrillajes en el monte de Apóstoles terminaron con un operativo que obligó a los policías a cargar en andas a la mujer buscada: qué encontraron los rescatistas cuando por fin dieron con ella.
La historia de Patricia Beatriz Cueva, de 57 años, tuvo un final que su familia y los vecinos del barrio Irigoyen no se animaban a imaginar. La mujer, que había desaparecido el viernes 30 de octubre, fue hallada este lunes cerca de las 18:20 en una zona de espesa vegetación de Colonia Apóstoles, a unos 12 kilómetros del punto donde se la buscaba desde hacía cuatro días.
El hallazgo lo concretaron efectivos de la División Delitos Rurales, que la encontraron en un sector de monte cerrado y de muy difícil acceso. Al verla, los policías comprobaron que estaba desorientada y que arrastraba signos de deshidratación y de falta de alimentación.
El operativo que la encontró
La búsqueda había arrancado con la denuncia de su esposo, quien contó que Patricia se había ido de su casa del barrio Irigoyen el viernes 30 de octubre, alrededor de las 8, y que no había vuelto ni había respondido a los llamados de sus familiares.
Con ese dato, la Unidad Regional VII armó un despliegue que sumó a varias comisarías y divisiones especializadas. Las patrullas recorrieron zonas urbanas, rurales y de monte, mientras que los drones de la División Vapont ampliaron el rastreo desde el aire y los perros de la División Canes de la Unidad Regional XI trabajaron en el terreno.
A esas tareas se plegaron efectivos del Regimiento de Infantería de Monte 30 del Ejército Argentino y bomberos voluntarios de Apóstoles, que peinaron los sectores más complicados.
El rescate en andas
El rastro terminó cerrándose en el lote 134 de Colonia Apóstoles. Hasta ese punto, entre vegetación abundante, llegaron los efectivos de Delitos Rurales que dieron con Patricia.
Como el lugar era de difícil acceso y la mujer no podía caminar por su estado, los policías la subieron a una camilla y la trasladaron en andas durante varios cientos de metros hasta llegar al móvil. Desde allí fue llevada al hospital local, donde quedó bajo atención médica.
El cruce de recursos humanos, patrullas terrestres, tecnología aérea y equipos caninos fue lo que permitió dar con ella con vida y ponerla rápidamente en manos de los médicos.