¿Cuánto necesitó una familia correntina en junio para no caer en la pobreza?
Una familia correntina necesitó más de $1,27 millones en junio para no ser pobre. ¿Cuáles fueron los productos que más aumentaron y qué advirtió el ISEPCI?
El bolsillo de los correntinos volvió a sentir el impacto de la inflación. Según el último relevamiento del ISEPCI, una familia tipo necesitó más de $1,27 millones solo para cubrir sus necesidades básicas y no ser considerada pobre.
El Índice Barrial de Precios (IBP) mostró una suba mensual del 10,24% tanto en la Canasta Básica Alimentaria (CBA) como en la Canasta Básica Total (CBT), lo que representa uno de los incrementos más fuertes de los últimos meses. El alza acumulada en el primer semestre alcanzó el 20,42%.
¿Cuánto dinero se necesitó en junio?
De acuerdo con el informe difundido por la delegación local del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), una familia tipo compuesta por dos adultos y dos hijos en edad escolar, que no paga alquiler, precisó $1.274.131,71 para adquirir la Canasta Básica Total y mantenerse por encima de la línea de pobreza.
En tanto, para no caer en la indigencia, esa misma familia requirió $566.280,76, el monto necesario para comprar la Canasta Básica Alimentaria, que incluye los alimentos mínimos e indispensables.
Estos datos surgen del relevamiento de precios de 57 productos que integran la canasta que utiliza el INDEC como referencia para medir la pobreza y la indigencia. En Corrientes, el estudio se realizó en más de 300 comercios de las localidades de Corrientes Capital, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá.
¿Qué productos aumentaron más?
El informe revela que las mayores subas se concentraron en frutas y verduras. Durante junio, el rubro Verdulería trepó un 19,11%, impulsado por incrementos destacados como el de la naranja (50%), la manzana (40%), el zapallo (36,36%), la acelga (35%) y la mandarina (25%).
En Carnicería, el aumento mensual fue del 9,15%, con subas en el hígado (37,50%), la carnaza (15,32%), el espinazo (13,92%), el asado (12%) y la carne picada (8,89%). Mientras tanto, en Almacén la variación fue del 7,17%, con incrementos en lentejas (53,85%), queso rallado (31,82%), yerba (31,58%), polenta (29,71%) y sal fina (25%).
En la comparación interanual, las subas más pronunciadas también corresponden a los productos frescos: Verdulería acumula un 48,45% y Carnicería un 43,27%, mientras que Almacén registró un 18,04%. En el semestre, Verdulería lidera con 36,94%, seguida por Carnicería con 28,57% y Almacén con 7,19%.
¿Qué advirtió el ISEPCI?
Al presentar el informe, la directora del ISEPCI Corrientes, Silvana Lagraña, señaló que los aumentos de junio representan una aceleración respecto de meses anteriores y advirtió que el costo de las canastas continúa superando la evolución de los ingresos de los hogares.
“Mientras la variación acumulada de las canastas alcanzó el 20,42%, los incrementos salariales informados oficialmente para los sectores privado y público permanecen por debajo de esos porcentajes”, explicó Lagraña, y agregó que esta situación profundiza la pérdida del poder adquisitivo de las familias.
La referente sostuvo que muchas familias se ven obligadas a modificar sus hábitos de consumo, sustituyendo productos, reduciendo cantidades o directamente eliminando gastos vinculados a recreación, cultura, vivienda y servicios esenciales.
También expresó su preocupación por el crecimiento del endeudamiento familiar. Según datos del ISEPCI Nacional, más de cuatro de cada diez familias reducen el consumo de alimentos para poder afrontar el pago de créditos o deudas, una situación que se agrava en un contexto de políticas de ajuste económico.
Lagraña vinculó este escenario con la caída de la actividad económica y productiva, al señalar que numerosos comercios y pymes enfrentan dificultades por la baja del consumo, con impacto sobre la producción y el empleo registrado.
