Cuadernos: Cabot y su fotógrafo dieron versiones opuestas sobre dónde se tomaron las imágenes

La defensa de Baratta encontró que Cabot y el fotógrafo de La Nación dieron relatos que no pueden coexistir sobre el recorrido de los cuadernos antes de llegar a la Justicia. Dónde se tomaron las imágenes y quién los manipuló quedó en el centro de la disputa, y ahora piden que ambos se enfrenten cara a cara.

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Cuadernos: Cabot y su fotógrafo dieron versiones opuestas sobre dónde se tomaron las imágenes
Cuadernos: Cabot y su fotógrafo dieron versiones opuestas sobre dónde se tomaron las imágenes

El juicio por los cuadernos de Oscar Centeno sumó un nuevo capítulo de tensión procesal. La defensa de Roberto Baratta reclamó este martes que se realice un careo entre el periodista Diego Cabot y el jefe de fotografía de La Nación, Fernando Pablo Gutiérrez Hermelo, por contradicciones que consideran centrales en torno a cómo reaparecieron los anotadores en octubre de 2019.

El planteo lo hizo la abogada Elizabeth Gómez Alcorta, quien junto a Marcos Aldazábal representa al exnúmero dos del Ministerio de Planificación Federal. Según expuso ante el tribunal, los testimonios de ambos testigos, obligados a decir la verdad, presentan discordancias que calificó como "flagrantes".

Dos relatos que no pueden convivir

Cabot declaró el 5 de mayo pasado. Gutiérrez Hermelo lo hizo el 15 de octubre. La letrada sostuvo que entre ambas exposiciones surgieron diferencias "esenciales" vinculadas al momento en que el periodista recuperó los seis cuadernos que son objeto de la causa.

Ese episodio se remonta a la previa de las elecciones presidenciales de 2019, cuando Macri ya había perdido las PASO de agosto por 15 puntos frente a Alberto Fernández. Los anotadores, que Centeno había dicho que había quemado, reaparecieron públicamente el 23 de octubre, cuatro días antes de los comicios. La versión oficial indica que un llamado anónimo le avisó a Cabot que los tenía y se los entregó.

Gómez Alcorta enumeró tres ejes de discordancia: el lugar donde se fotografiaron los cuadernos antes de llegar a la Justicia, las personas que estuvieron presentes y los manipularon, y el tiempo que permanecieron en poder de Cabot antes de ser entregados al fiscal Carlos Stornelli.

"Dónde fueron tomadas las fotografías determina por un lado el recorrido que hicieron los cuadernos entre esa supuesta recepción anónima, extraña y su entrega. Y quiénes tuvieron acceso a esos cuadernos y en qué condiciones", explicó la abogada en la audiencia.

¿En la redacción o en la casa del periodista?

El primer punto de fricción es el escenario de la sesión de fotos. Cabot afirmó que los seis cuadernos que reaparecieron, de los ocho originales, fueron fotografiados en la redacción de La Nación. Gómez Alcorta leyó pasajes de su testimonial del 5 de mayo para respaldar esa afirmación.

Entre esas citas, el periodista declaró: "Las fotos las hicimos yo solo y un fotógrafo del diario en la redacción". También había relatado que, tras recibir la bolsa, fue al diario y volvió a consultar con Hernán y José, y que hicieron copias y fotocopias en el edificio.

El fotógrafo, en cambio, ubicó la sesión en otro lado. Según su relato, la jefa de redacción le pidió que acompañara a Cabot: "Estábamos en el diario y después nos fuimos a la casa de Diego". Consultado sobre el lugar donde estaban los cuadernos, respondió: "Creo que arriba de una mesa donde estaba la bolsa". Y precisó que no se movieron del ambiente donde hicieron las fotos, algo parecido a un living, y que la casa quedaba "tipo Belgrano o Coghlan". Sobre el motivo de trasladarse, dijo: "No lo sé. Tal vez para hacerlo como más privado".

Para la defensa, las versiones son excluyentes: o los cuadernos se fotografiaron en la redacción de Vicente López o en el domicilio de Cabot. "No existe ninguna versión que pueda ser intermedia", remarcó Gómez Alcorta, y advirtió que el recorrido cambia según hayan pasado por dos o por tres lugares, lo que afecta la reconstrucción de cómo volvieron a manos del periodista y la credibilidad de uno de los principales testigos.

El tercero que apareció en escena

El segundo eje es la cantidad de personas presentes. Cabot sostuvo que estaban solos él y el fotógrafo. Gutiérrez Hermelo, en cambio, mencionó a un asistente: "Había un chico más", dijo, y aclaró que era "un chico de mi equipo al que le pedí que viniera a darme una mano". Su rol era pasar las páginas mientras la cámara permanecía fija en un trípode.

"Todo esto es muy importante porque da cuenta de otra persona que tuvo o vio los cuadernos", señalaron desde las defensas. Gómez Alcorta subrayó que se trata de un dato que no tenían y que, de haberlo conocido, lo habrían ofrecido como testigo, porque podría haber precisado cuántos cuadernos eran o cómo estaban dispuestas las tapas.

El punto no es menor: los anotadores mostraban signos de manipulación, uno tenía las tapas invertidas y los peritajes oficiales indicaron la intervención de una tercera persona, con tachaduras y agregados.

"Según Cabot, los cuadernos solo habían sido manipulados por él. Pero el fotógrafo trajo aquí al juicio una tercera persona. Las versiones nuevamente no pueden coexistir", sostuvo la abogada.

Una noche o varias horas: la disputa por el tiempo

El tercer punto es la cronología. Según Cabot, recibió los cuadernos por la tarde y a la mañana siguiente se los entregó a Stornelli. El fotógrafo, en cambio, relató que el periodista le contó que la bolsa le había sido entregada por un anónimo y que no sabía si había sido ese mismo día o el anterior, y que no la abrió hasta horas después, hacia la tarde. Además, la sesión de fotos habría durado un par de horas.

"En la versión de Cabot, los cuadernos estuvieron en su poder solo una noche", resumió Gómez Alcorta, mientras que la versión atribuida a Gutiérrez Hermelo implica que la bolsa permaneció horas sin abrir y fue fotografiada durante horas en el domicilio, con entrega probablemente al día siguiente.

Por eso, la letrada pidió que el tribunal resuelva el careo lo antes posible, ya que hay otras peticiones pendientes. "El único medio de prueba posible de eliminar estas contradicciones o conocer qué fue lo que sucedió es a través de un careo", concluyó.

El contexto: Bacigalupo y el expediente paralelo

Las diferencias entre Cabot y el fotógrafo se suman a otras revelaciones del debate oral. En mayo pasado, el expolicía Jorge Bacigalupo, acusado de adulterar los cuadernos, declaró ante el TOF 7 que el 31 de julio de 2018, un día antes de que estallara el escándalo, el fiscal Carlos Stornelli fue a su casa junto a Cabot y allí coordinaron su declaración como testigo. Según su relato, Stornelli lo llevó en auto a declarar con Bonadío "porque la causa se caía".

Bacigalupo está señalado en un expediente paralelo, a cargo del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, por la manipulación de los anotadores. Por eso, el abogado José Ubeira, que adhirió al pedido de careo, solicitó al tribunal que certifique el avance de esa causa para poder incorporar su contenido al debate oral.

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