Cruzó los dedos años sin ganar nada: el llamado que le cambió el día
Adriana pasó años cargando cupones sin ganar nada y ya había hecho las paces con la mala suerte. Esta vez el llamado la encontró en un momento que no esperaba, y el premio que se llevó no fue solo un auto: lo que contó después lo explica.
Adriana Elena Pasta, vecina de Cinco Saltos, es una de las ganadoras de los dos Toyota Yaris 0 km que Diario RÍO NEGRO sorteó junto a Nippon Car por el Día de la Madre. La noticia le llegó en un momento bisagra: después de tres años complicados por una enfermedad, este año empezó a recuperarse y el premio cayó como una alegría que trasciende lo material.
Abogada de profesión, Adriana ejerció durante 47 años. También dio clases en escuelas secundarias y en la universidad. Su vida estuvo atravesada por el trabajo profesional y por el compromiso con la comunidad de Cinco Saltos.
La enfermedad la obligó a modificar su rutina y a dejar muchas de las actividades que disfrutaba. Por eso, la recuperación que arrancó este año y la llegada del auto tienen para ella un valor que va más allá del vehículo. «No es solo por lo que significa material, sino como que hay un reconocimiento», expresó.
En los momentos más duros, el acompañamiento de su familia y sus amigos fue clave. «Hoy tengo un agradecimiento muy grande con todo mi entorno», contó.
Una vida sin suerte en los sorteos
Adriana aseguró que no suele tener suerte en los sorteos. Recordó que durante años participó en rifas y juegos sin ganar nada. Igual nunca dejó de intentarlo. Esta vez reunió los cupones, los completó y los llevó a las urnas.
El día del llamado fue el más especial. Había salido a caminar y seguía con sus actividades, sin imaginar que recibiría la comunicación que le cambiaría el día. Al principio pensó que era una broma. «No atiendo a desconocidos», sostuvo. Sin embargo, algo le dijo que tenía que atender ese llamado.
Una relación que viene de generaciones
El vínculo de Adriana con Diario RÍO NEGRO no es nuevo. Recordó que sus padres ya lo compraban y que la familia mantuvo esa costumbre a lo largo de los años. Ella, en particular, disfruta de la edición impresa durante los fines de semana y de leer los suplementos.
Con la sorpresa de su nuevo auto, ahora piensa en los viajes. A lo largo de su vida compartió muchos recorridos en auto con sus ocho sobrinos y siete sobrinos nietos, a quienes llevó de vacaciones a la playa y a la cordillera. «Si Dios quiere volveremos a viajar».
