Cruzaron el río Marapa a la mañana y al volver ya no pudieron: los esperaba la noche
¿Cómo hicieron los bomberos para sacar a dos adultos y dos chicos de un río que ya no daba paso? La familia había cruzado a la mañana y la crecida le cerró la vuelta.
Una pareja y sus dos hijos pequeños vivieron horas de tensión en Juan Bautista Alberdi después de quedar aislados por la crecida del río Marapa. La familia había cruzado el cauce durante la mañana en el paraje conocido como El 25, pero cuando intentó regresar el agua ya corría con otra fuerza.
El rescate se activó cerca de las 18.30, cuando un motociclista que bajaba desde la zona de Escaba advirtió que había personas varadas del otro lado del río. Con ese dato, los Bomberos Voluntarios de Alberdi salieron de inmediato hacia el lugar.
Una línea de cuerdas para sacarlos del agua
La corriente complicaba cualquier intento de cruce directo. Por eso los rescatistas armaron un procedimiento con una línea de seguridad y un sistema de cuerdas que les permitió trasladar a los cuatro integrantes de la familia sin exponerlos a la fuerza del agua.
Mientras avanzaba la tarde, otro grupo de bomberos llevó torres de iluminación para que las tareas no se frenaran con la llegada de la noche. Al operativo se sumó personal de la Guardia Urbana Municipal.
Según la información difundida, el secretario de Seguridad municipal, Abraham Creche, coordinó a la Guardia Urbana, en tanto que el intendente Bruno Romano siguió de cerca el desarrollo del rescate.
Los cuatro integrantes de la familia lograron ser puestos a salvo. No trascendió si necesitaron asistencia médica después del episodio.
El riesgo de las crecidas repentinas
El caso dejó al descubierto lo rápido que puede cambiar el escenario en los cursos de agua de la zona. La familia cruzó el Marapa cuando las condiciones todavía lo permitían, pero el aumento del caudal a lo largo del día les cerró la vuelta por donde habían entrado.
La intervención conjunta de Bomberos Voluntarios y Guardia Urbana fue clave para resolver la emergencia. Las autoridades recomiendan no cruzar ríos ni arroyos cuando el agua crece, aunque en un primer momento parezcan transitables.