Cruzaron el Paraná a nado: quiénes los esperaban del otro lado y por qué esta prueba es obligatoria
Casi 60 futuros guardavidas se tiraron al Paraná y del otro lado los esperaba algo que los dejó sin palabras: la prueba que rinden una sola vez y que define si pueden cuidar vidas.
Casi 60 aspirantes a guardavidas de la Cruz Roja Argentina Filial Rosario nadaron este sábado el río Paraná en el tradicional cruce que forma parte de su formación profesional. La travesía se realizó en la zona de la desembocadura del Paraná Viejo y contó con el respaldo de unos 20 docentes, entrenadores y guardavidas ya egresados de la institución.
Los estudiantes se embarcaron en lancha rumbo a la isla. Desde allí, y después de recibir el visto bueno de la Prefectura Naval Argentina, se lanzaron al agua para alcanzar la orilla opuesta, donde aguardaban sus familias.
El recibimiento en la otra orilla
Ese reencuentro, según la coordinadora general de la filial Rosario de Cruz Roja Argentina, Gimena Báez, tiene un significado que excede lo deportivo. “Al llegar a la otra orilla, sus familiares los reciben con emoción y orgullo, compartiendo la alegría de alcanzar un objetivo que representa mucho más que una prueba física: es el resultado de meses de preparación, esfuerzo, disciplina y superación personal”, sostuvo Báez.
La imagen del grupo nadando con el acompañamiento de profesores, exalumnos y profesionales quedó registrada por la propia institución.
Una instancia que no se puede saltear
De acuerdo con lo informado por la Cruz Roja Argentina Filial Rosario, el cruce es de carácter obligatorio dentro del plan de estudios y funciona como un paso decisivo hacia el ejercicio de la profesión.
El entrenamiento no se limita a la jornada del sábado: a lo largo del año los futuros guardavidas trabajan para fortalecer sus capacidades físicas y mentales. La actividad también apunta a consolidar la confianza, la disciplina y los lazos entre compañeros.
Desde la entidad remarcaron que formarse como guardavidas exige algo más que resistencia física. Implica responsabilidad, perseverancia y un compromiso con una tarea que tiene un objetivo central: el cuidado y la protección de la vida.
En esta edición, además de los aspirantes, se sumaron alrededor de 20 docentes, entrenadores y guardavidas recibidos que colaboraron con la organización y acompañaron a quienes están a un paso de recibirse.
Foto: Cruz Roja Argentina Filial Rosario.