Cruzan garrafas como pan caliente: el insólito negocio que explota en la frontera de Jujuy
Garrafas que valen 10 veces más al cruzar la frontera: ¿cómo funciona este negocio que desespera a los bolivianos?
Mientras los vecinos bolivianos hacen colas eternas al frío para conseguir una garrafa, grupos de pasadores cruzan decenas de envases por senderos clandestinos hacia La Quiaca. El motivo: una diferencia de precios que vuelve loco a cualquiera.
La frontera norte de Jujuy volvió a estar en el centro de la polémica tras la difusión de videos e imágenes que muestran, una vez más, las maniobras del contrabando hormiga en pasos no habilitados. Vecinos y comerciantes de Villazón, Bolivia, registraron cómo personas transportan a diario garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) con destino a la Argentina.
¿Cuánto cuesta una garrafa del otro lado?
En Bolivia, una garrafa de 10 kilos está fuertemente subsidiada por el Estado y cuesta apenas 22,50 bolivianos, equivalentes a unos 4.820 pesos argentinos. Pero una vez que cruza la frontera, su valor se multiplica de forma escandalosa: en el mercado negro de La Quiaca se revende por entre 180 y 200 bolivianos, rozando o superando los 30.000 y hasta 40.000 pesos según el cliente.
Esa ganancia limpia tienta a cualquiera, pero termina desabasteciendo a los más necesitados del lado boliviano. Las familias trabajadoras deben soportar mañanas enteras haciendo filas interminables en los centros de distribución para conseguir un tubo de gas, mientras los contrabandistas se llevan el producto de a pares.
Las cifras que alertan a las autoridades
La Agencia Nacional de Hidrocarburos de Bolivia (ANH) ya venía siguiendo el tema de cerca. Detectaron que, a pesar de que casi todo Villazón cuenta con red de gas domiciliaria, la venta de garrafas no baja de las 900 unidades por día, una cifra altísima que confirma que el combustible se está desviando hacia la Argentina.
Por el momento, del lado jujeño se espera que Gendarmería Nacional y las fuerzas federales refuercen los controles en los pasos vecinales para frenar este circuito ilegal que afecta la economía de la región.