Crisis yerbatera: productores misioneros se organizan y piden emergencia
Productores y tareferos misioneros se reunieron en Aristóbulo del Valle y acordaron impulsar una ley de emergencia y un plan de lucha. ¿Qué dijeron sobre la desregulación de Sturzenegger?
En Aristóbulo del Valle, productores, tareferos y prestadores de servicio acordaron avanzar con un proyecto de ley de emergencia yerbatera y organizar un plan de lucha. La decisión se tomó tras un nuevo revés en Buenos Aires, donde el Gobierno nacional ratificó la desregulación del sector.
¿Qué pasó en la reunión con Sturzenegger?
El miércoles 8 de julio, el ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, junto al diputado Adrián Núñez, dejaron claro que no habrá marcha atrás ni cambios en el sistema aplicado al sector yerbatero ni en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym).
“El panorama es muy complejo”, afirmó Jorge Skripczuk, presidente de la Asociación Civil Impulso Yerbatero, quien confirmó que se decidió avanzar en medidas extremas. Del encuentro participaron representantes de San Vicente, Aristóbulo del Valle, Salto Encantado, Guaraní, Oberá y Andresito.
Los números que alarman
Un documento elevado a las autoridades nacionales revela que la producción primaria atraviesa la crisis más profunda de las últimas décadas. “El precio pagado por la hoja verde se ubica en torno a los $ 200 por kilogramo, valor que no sólo resulta insuficiente para cubrir los costos de producción, sino que compromete la continuidad económica de miles de explotaciones familiares”, señala el texto.
Roberto Ferreira (sector productivo) y Ricardo Maciel (subsecretario de Asuntos Yerbateros) también estuvieron presentes. Un referente del Sindicato de Tareferos de Jardín América (Sitaja) describió “un panorama desolador”, atribuido a los efectos del DNU 70/2023, vigente desde hace más de dos años.
Críticas a la desregulación
En el documento elevado a la Nación, el sector concluyó que “la evidencia empírica demuestra que la política de desregulación no produjo un mercado más eficiente, sino una profunda transferencia de ingresos desde la producción primaria hacia otros eslabones de la cadena, sin beneficio equivalente para el consumidor”.
Además, se advierte sobre “una caída significativa de la producción de hoja verde, una retracción del consumo interno, una drástica reducción de los ingresos de la producción primaria y una creciente concentración del poder económico dentro de la cadena yerbatera”.
Los productores remarcan que no existen evidencias de que la reducción del precio de la materia prima se haya trasladado al consumidor argentino en la misma magnitud.