Crisis vitivinícola en Salta: por primera vez dejan uvas sin cosechar y los viñedos desaparecen
El vino salteño enfrenta una crisis histórica: el consumo se derrumbó y por primera vez las uvas quedan sin cosechar. ¿Qué está pasando con los viñedos?
La industria del vino en Argentina atraviesa una de sus peores crisis en décadas, y Salta no es la excepción. El consumo per cápita se desplomó de 90 litros anuales en los años 70 a apenas 15 litros en la actualidad, un derrumbe que combina cambios culturales, mayor oferta de bebidas y un contexto económico adverso.
Alejandro Martorell, presidente de Bodegas de Salta, dialogó con Efecto Dominó por Radio LUP 94.7 y describió un panorama alarmante: uvas que quedaron colgadas en los viñedos y hectáreas que se levantan. Una postal inédita en la provincia.
¿Por qué ya no se cosechan las uvas?
Según Martorell, la caída del consumo es estructural. “Se aumentó la competencia, se aumentaron las opciones y eso cambió un poco los hábitos”, explicó. A eso se suma la recesión económica: “Claramente estamos viviendo un momento complicado económicamente y es probable que cuando esto se reflote un poco mejore el consumo de vino”.
El impacto ya se siente en los campos. “Nosotros tuvimos acá en Salta, por primera vez, viñedos donde la uva no se cosechó, quedó colgada en los viñedos”, reveló. Y advirtió que “sabemos de algunas hectáreas que se han levantado acá en Salta, sin ser tan grande el número como el de Mendoza”.
Pérdidas millonarias por hectárea
El número que más preocupa al sector es la rentabilidad. “En una hectárea de viña se está perdiendo alrededor de 2 millones, 2 millones y medio de pesos por año”, afirmó Martorell. Frente a esto, las bodegas buscan alternativas para incentivar el consumo local: “Obviamente que lo que estamos tratando es de fomentar el consumo de vino salteño”.
Una de las medidas es un programa de posicionamiento que incluye capacitaciones: “Estamos dando cursos de vino a los mozos de restaurantes”, detalló.
La apuesta por nuevos mercados
Con el consumo interno debilitado, la mirada está puesta en el exterior. Martorell adelantó que “ahora vamos a ir en octubre a una feria en San Pablo con el apoyo del Gobierno”. Además, el sector recibió créditos para afrontar la cosecha y apoyo para participar en ferias internacionales.
El reclamo por un permiso policial
Otro punto de conflicto es un permiso que deben pagar quienes comercializan bebidas alcohólicas en Salta. “Es un permiso que no existe en todas las provincias. Acá en Salta existe hace muchos años, lo cobra la Policía, pero nos parece que las bebidas salteñas debieran estar exentas de este permiso”, cuestionó Martorell.
El empresario argumentó que la carga tributaria ya es alta: “El vino paga un 62% de impuesto, entonces ¿por qué tiene que pagar algo más para tener un permiso de venta?”.
También se refirió a los aportes obligatorios a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR): “Los aportes a la COVIAR eran obligatorios para todas las bodegas. Obligatoriamente teníamos que aportar para el funcionamiento de la COVIAR”.