Crisis en las carnicerías de Jujuy: la gente compra menos carne y los comerciantes ya no dan abasto
¿Pensabas que el precio de la carne se iba a mantener? Los carniceros de Jujuy cuentan cómo la crisis económica está cambiando los hábitos de consumo y qué cortes son los más afectados.
El consumo de carne vacuna en Jujuy se desploma. Los propietarios de carnicerías tradicionales de la capital jujeña alertan que la pérdida del poder adquisitivo está llevando a los clientes a reducir drásticamente sus compras o a optar por alternativas más económicas como el pollo.
Héctor Lara, comerciante con amplia trayectoria en el rubro, explicó que el encarecimiento del producto viene consolidándose en el mediano plazo y se profundizó recientemente. “El consumo bajó rotundamente. La gente sigue consumiendo, pero si antes llevabas 1 kilo, ahora terminás llevando tres cuartos, medio kilo o un cuarto. Compran de a 4.000 o 5.000 pesos, que es un puñadito de carne molida“, detalló.
¿Cuánto bajaron las ventas?
Según Lara, la caída en el volumen de ventas es histórica. “Yo calculo que la venta de carne en las carnicerías ha bajado un 60% más o menos. Es el peor momento. Yo te hablo de 2008, 2009, 2010. Yo vendía 21 medias reses por semana. Después fue bajando hasta la actualidad, donde se están vendiendo solo cuatro medias reses por semana“, comparó.
Por su parte, Hugo Solano, otro carnicero con más de 30 años de experiencia, reportó una baja estimada del 15% en la demanda y remarcó que los precios de la carne vacuna en su establecimiento se mantienen estables desde marzo. “A la gente no le alcanza el mes porque los sueldos no se incrementaron. El cerdo y el pollo se venden igual, pero en menos cantidad. Llevo 33 años de carnicero y es la primera vez que veo que baja tanto. Es preocupante“, manifestó.
Estrategias para sobrevivir
Para mitigar el impacto de la crisis, los carniceros jujeños implementan ofertas enfocadas en fechas clave. “Tratamos de mantener la calidad porque a la gente le gusta comer bien. Para el Mundial y el Día del Padre bajamos un poquito los precios: el kilo de asado, vacío o tapa está a 25, y algunas costillitas a 20. Armamos promociones“, aportó Solano.
En cuanto a los valores actuales, Solano detalló que el blando especial se comercializa a 21.000 pesos, mientras que el sobaco se ubica en 20.000 pesos. La molida común tiene un costo de 12.000 pesos y las milanesas preparadas de pollo se ofrecen a 9.900 pesos como alternativa.
Los comerciantes jujeños mantienen expectativas moderadas para los fines de semana, período donde el consumo de asado suele concentrar el mayor volumen de operaciones, supeditado a la disponibilidad de los ingresos familiares.