Crisis de salud mental en Jujuy: las señales que muchos pasan por alto y cómo actuar a tiempo
Una especialista en psicología advierte que las señales de una crisis pueden pasar desapercibidas y cuestiona el mensaje de "animate a pedir ayuda": muchas personas no llegan a terapia porque no tienen dinero. ¿Qué hacer entonces?
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, la licenciada en Psicología Lucía Aldonate (MP 798) dialogó con TodoJujuy y brindó herramientas para detectar el sufrimiento profundo y acompañar a quienes atraviesan una crisis.
La profesional advirtió que el suicidio no afecta únicamente a personas con diagnósticos psicológicos o psiquiátricos graves. Cualquier persona, de distintas edades y contextos, puede atravesar una crisis cuando no encuentra salida a una situación que percibe como insoportable.
¿Cuáles son las señales de alerta?
Según Aldonate, las señales pueden ser sutiles y manifestarse en cambios de la conducta cotidiana. Por eso recomendó prestar atención cuando alguien empieza a aislarse, deja de participar en encuentros o modifica de manera marcada su forma habitual de relacionarse.
“Uno puede decir: ‘Hace mucho que no veo a este amigo, hace mucho que no habla en el grupo o de repente ya no se junta tanto’”, ejemplificó.
También pueden aparecer cambios en la imagen personal, falta de cuidado o descuido de la higiene. A estas manifestaciones se suman expresiones más directas de desesperanza, cansancio vital o la sensación de que una situación nunca mejorará.
Ninguna señal debe analizarse de manera aislada ni permite establecer por sí sola lo que le sucede a alguien. Sin embargo, los cambios repentinos o sostenidos pueden indicar que esa persona necesita escucha, contención y acompañamiento profesional.
El valor de escuchar sin juzgar
Para la psicóloga, la prevención comienza con la disposición para escuchar y mantener conversaciones que muchas veces resultan difíciles.
“Es muy importante estar dispuestos a tener estas conversaciones”, afirmó. Esto implica prestar atención, preguntar cómo se siente la otra persona y generar un espacio en el que pueda expresarse sin ser juzgada o descalificada.
La especialista también destacó la importancia de hablar de las emociones desde la infancia. Permitir que niñas y niños expresen miedo, vergüenza, tristeza o nerviosismo favorece que puedan reconocer lo que sienten y recurrir a otros cuando necesitan ayuda.
Este acompañamiento no reemplaza la intervención profesional. Frente a señales preocupantes o una situación urgente, es necesario contactar al sistema de salud y procurar que la persona no quede sola.
No todo depende de “pedir ayuda”
Aldonate planteó que la prevención no debe limitarse a trasladar toda la responsabilidad a quien atraviesa la crisis mediante mensajes como “animate a pedir ayuda”.
Según explicó, también deben considerarse las circunstancias familiares, económicas y sociales en las que vive cada persona, así como la violencia, la falta de recursos y las dificultades para acceder a atención psicológica. “Muchas personas no llegan a terapia porque no tienen el dinero para hacerlo”, indicó. También mencionó los casos de quienes no pueden alejarse de hogares violentos o no encuentran respuestas adecuadas ante sus pedidos de ayuda.
“Está bueno mover esta conversación desde la responsabilidad individual hacia lo que tiene que ver con el contexto”, sostuvo. Para la profesional, si bien el trabajo terapéutico permite desarrollar herramientas para afrontar distintas situaciones, existen problemáticas que no pueden resolverse solamente dentro del consultorio.
Mandatos que pesan sobre los varones
Durante la entrevista, Aldonate también puso el foco en las dificultades que suelen tener los varones para expresar lo que sienten. La crianza basada en mandatos que desalientan el miedo, la tristeza o la vulnerabilidad puede convertirse en un obstáculo para comunicar el sufrimiento y solicitar acompañamiento.
La psicóloga consideró que la prevención puede comenzar desde edades tempranas, evitando expresiones que descalifiquen las emociones y construyendo vínculos en los que hablar de ellas sea posible.
Dónde pedir ayuda en Jujuy
El sistema público de Jujuy dispone de atención gratuita en salud mental. La línea Salud Mental Escucha 0800-888-4767 y el SAME 107, destinado a emergencias de salud mental, funcionan durante las 24 horas. También se puede acudir a los centros de salud y a las guardias hospitalarias de la provincia.