Crespo se prepara para una planta que convierte residuos en energía: el primer paso ya está dado
El proyecto para convertir residuos avícolas, porcinos y lácteos en energía ya tiene predio y aval municipal. Pero lo que realmente define el futuro de la planta en Crespo recién empieza la semana que viene.
El intendente Marcelo Cerutti presentó el predio sobre calle Primero de Mayo, frente al Parque Industrial, donde se proyecta instalar una planta de biogás que transformará residuos de la producción avícola, porcina y láctea en energía, biofertilizantes y otros derivados. La próxima semana comenzarán los estudios técnicos y ambientales en el terreno.
El proyecto, que se gestó hace más de un año a partir de contactos con representantes alemanes, prevé la instalación de 24 biodigestores para procesar materia orgánica. "Dentro de esas visitas vino gente de la Cámara Argentino-Alemana de Comercio e Industria y una de las industrias planteó, viendo la realidad de nuestra zona, la potencialidad que tenía este sector para instalar una planta de biogás", recordó Cerutti.
Esta semana se concretó un avance administrativo clave: el Concejo Deliberante aprobó la autorización del uso del suelo. "Anoche salió, a partir del Concejo Deliberante, la autorización del uso del suelo, que es el primer hecho concreto en la parte física", destacó el intendente, quien señaló que en paralelo continúan las gestiones por financiamiento, provisión de materia prima y comercialización de los futuros productos.
Residuos que se transforman en recursos
El objetivo es aprovechar materiales de actividades con fuerte presencia en Crespo y su zona de influencia: guano de gallinas ponedoras y pollos, efluentes porcinos y de la industria láctea, entre otros subproductos agroindustriales.
"De algo que es residuo hoy podemos generar energía", afirmó Cerutti, y agregó que el proyecto "también nos define como ciudad en lo que tiene que ver con la producción y la innovación".
Juan Khouri, responsable del emprendimiento, planteó una mirada similar: "No es un residuo ni el guano, ni los efluentes de las cabañas de cerdo ni de las lácteas: son recursos energéticos". Según explicó, el esquema permitirá producir "biocombustibles, biofertilizantes y dióxido de carbono para las industrias alimenticias".
Estudios y terrenos
Los trabajos iniciales sobre el terreno comenzarán en los próximos días y tendrán una duración estimada de seis meses. "Vamos a empezar a hacer los estudios de impacto ambiental, estudios de suelo y todas las viabilidades que nos pongan en decisión de inversión en este sitio", explicó Khouri.
El terreno pertenece a la familia Fontana, cuyos integrantes decidieron formar parte del proyecto. "No quisieron vender, quisieron ser parte. Es una visión de largo plazo, porque lo que se vaya a construir va a quedar acá", destacó el empresario.
La secretaria de Ambiente de Entre Ríos, Rosa Hoffman, valoró la transformación de los efluentes productivos: "Algo que hoy para ellos es un problema, que es el tratamiento de los efluentes y residuos de la producción, puede transformarse en energía y en un recurso para sus propias producciones".
Impacto local y proyección provincial
Desde el municipio proyectan efectos sobre el empleo y la actividad económica. Cerutti mencionó que la planta implicará puestos de trabajo y movimiento logístico, y puso el foco en los jóvenes: "Van a poder estudiar, desarrollarse y vivir en la ciudad, sin tener que irse a buscar trabajo a otro lado".
El secretario de Industria de Entre Ríos, Catriel Tonutti, indicó que el emprendimiento forma parte de una iniciativa de mayor escala y señaló que podría convertirse en el primer proyecto de la provincia comprendido dentro del RIGI nacional. "Darle valor agregado al desperdicio, sin dudas, es ganar-ganar", resumió.
Por su parte, el secretario de Energía, Sergio Tarchini, destacó la posibilidad de producir biometano y diversificar la matriz provincial. Explicó que ese combustible podría utilizarse para generar electricidad y, si el marco regulatorio lo permite, incorporarse a redes de gas.