Creó un sensor que detecta arsénico en el agua en 5 minutos y ya lo patentó
¿Sabías que ahora se puede detectar arsénico en el agua en solo cinco minutos? Una científica catamarqueña lo hizo posible con un sensor de bajo costo.
Una científica catamarqueña de 30 años logró patentar un dispositivo que detecta arsénico en el agua en apenas cinco minutos. El invento, desarrollado con insumos del INTI, promete revolucionar el acceso al agua potable en zonas rurales.
Daiana Rearte, doctora en Ciencias Químicas y becaria postdoctoral del CONICET, optimizó un sensor electroquímico como parte de su tesis doctoral en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). El dispositivo, que ya está en la etapa final de patentamiento conjunto entre el CONICET y la UNC, permite identificar lo que ella llama "enemigos invisibles" del agua subterránea.
“Con el sensor, en 5 minutos uno ya puede tener el resultado de si la muestra de agua tiene o no arsénico, a diferencia de las técnicas tradicionales que toman más de 24 horas”, destacó Rearte, quien recientemente recibió la distinción al mérito San Fernando en su provincia natal.
¿Cómo funciona el dispositivo?
El sensor es similar a los que miden glucosa en sangre: “Nosotros desarrollamos una tira reactiva a la que se le agrega una gotita de agua”, explicó la científica. El dispositivo fue validado con éxito utilizando muestras recolectadas en la localidad de Recreo, Catamarca, una región del norte del país afectada por la presencia natural de arsénico en las napas superficiales.
La investigadora aclaró que el foco está puesto en el agua de pozo de zonas rurales y alejadas que no cuentan con plantas de potabilización. La exposición prolongada al arsénico puede desencadenar enfermedades cardiovasculares, pulmonares y distintos tipos de cáncer, como el hidroarsenicismo crónico regional (HACRE).
Bajo costo y producción nacional
Una de las mayores ventajas competitivas de este invento es su bajo costo de producción, gracias a una alianza estratégica con el INTI. “El hecho de que esta tira reactiva sea producida por el INTI en Buenos Aires lo hace mucho más barato, porque pasamos de hablar de montos en euros a montos en pesos argentinos”, señaló Rearte.
El proyecto combinó estos soportes nacionales con un desarrollo propio de secreto industrial que reacciona ante los metales pesados. Esta reducción de costos vuelve al prototipo una herramienta accesible y viable para ser implementada a gran escala en municipios, escuelas rurales y comunidades vulnerables de todo el territorio argentino.