Creció con 300 bikinis y una planta de 1000 m²: la marca que ahora debe $3066 millones
Arrancó con 300 bikinis y llegó a una planta de 1000 m². Pero el plan de expansión se financió con deuda y las ventas se derrumbaron: la marca que todos asociaban al verano ahora negocia con sus acreedores.
La firma textil dueña de la marca MMBI, Bikinis Mumbai, entró en concurso preventivo de acreedores con un pasivo consolidado de $3066 millones. La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°27, a cargo de Virginia Villarroel, con el objetivo de preservar la continuidad de la empresa y frenar los embargos sobre sus cuentas.
La sociedad venía de un plan de expansión ambicioso: había inaugurado una planta industrial de 1000 metros cuadrados en el norte del conurbano bonaerense y sumado locales propios. Ese crecimiento, financiado con deuda bancaria, terminó chocando con un escenario de ventas derrumbadas y presión impositiva.
De Villa del Parque al concurso
Bikinis Mumbai nació a mediados de 2019, cuando Luciana Danduono y Matías Alfini, sin experiencia en el mundo emprendedor, apostaron sus ahorros a una primera producción de 300 unidades. Lo que empezó como una reunión con un taller para hacer 100 bikinis terminó siendo el triple.
“Tuvimos nuestra primera reunión con un taller con la idea de invertir todos nuestros ahorros y empezar con 100 bikinis... ¡Lo que terminó en una primera producción de 300 unidades! Era una locura, un riesgo absoluto en nuestras vidas; estábamos apostando todo y, obviamente, teníamos un miedo terrible a no poder venderlas”, recuerdan desde la firma en su sitio web.
Y agregan: “Esos 300 bikinis llegaron y llorábamos de felicidad. Empezamos a hacer showrooms en nuestras casas o lugares prestados, pero siempre en nuestro barrio de origen, Villa del Parque, y de a poquito, con mucho esfuerzo, mucha garra, mucho corazón, empezó a formarse esta comunidad”.
Con una estrategia digital que supera los 600.000 seguidores en redes sociales, la marca consolidó una red comercial: un local propio en Villa del Parque, una sucursal sobre la avenida Córdoba y franquicias en Córdoba y Tucumán. En 2018 ampliaron la curva de talles de tres a seis y fueron invitados por la diputada Cecilia Moreau, del Frente Renovador, a contar su experiencia en el Congreso durante el debate de la Ley Nacional de Talles.
El salto más grande llegó en 2025 con la planta industrial de 1000 metros cuadrados, equipada para integrar corte, confección y control de calidad. La reconversión productiva se financió con endeudamiento bancario y avales de Sociedades de Garantía Recíproca.
Las causas del ahogo financiero
Según la presentación judicial, la ecuación económica de la pyme colapsó a partir del primer cuatrimestre de 2026. Los factores determinantes fueron varios:
Caída de las ventas: durante abril, la facturación se redujo a niveles cercanos al 20% de los promedios históricos de la empresa.
Descalce de plazos: la firma operaba con cobranzas mayoristas a 30, 60 y 90 días, mientras afrontaba vencimientos bancarios y financieros de periodicidad quincenal y semanal.
Acumulación de cheques rechazados: entre el 31 de marzo y el 2 de junio de 2026, la sociedad registró 27 cheques rechazados por falta de fondos, lo que desencadenó el cierre de cuentas e intimaciones bancarias.
Incapacidad de trasladar costos: la imposibilidad de absorber los incrementos de insumos por la elasticidad de la demanda agravó el margen operativo.
Números rojos
Los estados contables acompañados en la causa reflejan un activo de $2276 millones, compuesto mayoritariamente por stock de mercadería e insumos valuados en $1875 millones y maquinarias por $187 millones, frente a un pasivo de $3066 millones.
El desglose de la deuda comprende deuda bancaria y financiera por $1717 millones, exigida por nueve entidades; deuda fiscal y previsional por $1330 millones, con ARCA como principal acreedor público; y deuda laboral y contingencias por $18 millones. A ese pasivo contable certificado, la empresa sumó en su presentación una estimación de deuda comercial por $124 millones con proveedores de insumos y talleres textiles.
El cronograma judicial
Con la apertura del concurso decretada, el juzgado estableció que los acreedores tendrán tiempo para solicitar la verificación de sus créditos ante la sindicatura hasta el 5 de febrero de 2027.
El período de exclusividad vencerá el 4 de noviembre de 2027, fecha en la cual la empresa deberá contar con las conformidades de los acreedores para su propuesta de acuerdo preventivo. Es el plazo legal para que el concurso sea homologado y pueda evitar la quiebra.