Crecida del Paraná: arman 20 módulos de emergencia y ya hay una familia adentro
Una familia de la Vuelta del Paraguayo ya vive en el módulo número cuatro del Centro de Asistencia de Alto Verde. Hay otras tres en la zona baja y dos podrían correr la misma suerte en los próximos días: cómo son las unidades que se apuran a terminar antes del fin de semana.
El intendente Juan Pablo Poletti condujo la segunda reunión del Comité Municipal de Gestión de Riesgos de Santa Fe, en Capital Activa. Allí se evaluó la situación hidrológica, se repasaron las tareas preventivas y se coordinaron medidas ante los escenarios que pueden derivar de la crecida del Paraná y del fenómeno de El Niño.
Del encuentro tomaron parte funcionarios municipales y provinciales, concejales, integrantes de las fuerzas de seguridad y referentes de organismos que trabajan en gestión de riesgos y emergencias. Se revisó lo ya ejecutado, lo que sigue en marcha y lo que falta reforzar para tener preparada a Santa Fe Capital.
El Centro de Asistencia de Alto Verde ya recibe familias
Antes de la reunión, el coordinador de Gabinete municipal, Víctor Hadad, dio detalles sobre el avance del Centro de Asistencia N°1, levantado en el ingreso a Alto Verde. Ya se construyeron 11 módulos habitacionales y una primera familia de la Vuelta del Paraguayo fue trasladada allí.
"Son cuatro personas, tres mayores y una menor, que se encuentran en el módulo número cuatro. Están en perfecto estado y en unos momentos le llevamos la primera comida", contó Hadad.
Según el funcionario, por ahora son cuatro las familias de la Vuelta del Paraguayo que viven en una zona baja, con el agua cada vez más cerca de sus casas. La evaluación municipal no descarta que otras dos familias deban ser trasladadas en los próximos días.
El predio tiene lugar para hasta 78 módulos, aunque la meta inmediata es llegar a 20 unidades terminadas durante el fin de semana. "Creemos que por cómo viene la crecida no va a ser necesario utilizarlos, pero preventivamente queremos ya tener todo preparado", sostuvo Hadad.
Cómo son los módulos
Las unidades están hechas de madera de pino, miden 3 por 6 metros y tienen 2,40 metros de altura. Cada una se apoya sobre 15 pilotes, una estructura que la mantiene elevada y evita que la humedad suba desde el suelo.
Pueden alojar entre cinco y seis personas, que llevan sus pertenencias y elementos de uso doméstico. Hay restricciones por seguridad: no se permite instalar aires acondicionados, garrafas ni otros sistemas de gas, y tampoco se habilitarán cocinas.
"Por una cuestión de seguridad, no vamos a permitir que haya cocinas dentro del módulo para que no haya ningún tipo de riesgo", explicó el coordinador de Gabinete.
Para cubrir las comidas, el municipio dispuso un sistema de asistencia alimentaria: empleados municipales cocinarán en Casa Beata Clara y llevarán viandas al Centro de Asistencia para el almuerzo y la cena.
Cuatro familias se autoevacuaron en Colastiné
Hadad también se refirió a cuatro familias de Colastiné que decidieron autoevacuarse y mudarse a una zona más alta. Están en un sector sin riesgos, según explicó, y el municipio busca que la gente no se instale cerca de las estaciones de bombeo, que deben quedar despejadas para que pueda entrar maquinaria y equipos si hace falta.
"Estamos intentando que las personas no se trasladen cerca de las estaciones de bombeo, porque estas necesitan tener espacio libre por si una máquina tiene que ir a trabajar", señaló.
Provincia y municipio, en coordinación
En la reunión también expuso el secretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Santa Fe, Marcos Escajadillo, que puso el acento en el trabajo conjunto entre la Provincia y la Municipalidad. Detalló las tareas sobre el sistema de defensas, el refuerzo de las estaciones de bombeo, la provisión de energía eléctrica y la limpieza de los canales troncales.
"Estamos acompañando a la Municipalidad de Santa Fe Capital para exponer a los distintos estamentos de la sociedad civil todo este gran trabajo que venimos haciendo", manifestó Escajadillo.
Entre las acciones aparece el trabajo de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) para asegurar el suministro eléctrico de las estaciones de bombeo, además de la limpieza de canales troncales en Santa Fe Capital y el Gran Santa Fe, con el fin de favorecer el escurrimiento del agua.
El río, bajo la lupa
Escajadillo destacó que la primera crecida de la cuenca del Paraná se atenuó gracias al valle de inundación de la provincia. Aun así, las autoridades siguen de cerca la evolución hidrológica y los pronósticos meteorológicos.
"Seguimos atentamente los partes tanto del Instituto Nacional del Agua (INA), del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y de la Agencia Federal de Emergencias", indicó el funcionario.
Además, adelantó que el próximo informe de perspectiva climática permitirá tener más precisiones sobre cómo se comportarán las lluvias y el río en los próximos meses.
Quiénes participaron
Junto a Poletti, Hadad y Escajadillo estuvieron el secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana, Sebastián Mastropaolo; el secretario General del municipio, Alejandro Boscarol; el gerente de Coordinación de Proyectos Estratégicos, Carlos Suárez; el presidente del Concejo Municipal, Sergio Basile; representantes de las fuerzas de seguridad, de la Cruz Roja y de otros organismos vinculados a la prevención y atención de emergencias.

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