Cosecha récord en marcha: el clima, los impuestos y las rutas ponen en jaque a los productores
La cosecha récord de granos avanza en Argentina con obstáculos climáticos, impositivos y logísticos. Soja y trigo enfrentan demoras, reclamos y presión tributaria.
La cosecha récord, que ya se encamina a superar las 150 millones de toneladas, avanza a toda máquina pero con el agua al cuello: el clima, los impuestos y la logística le ponen trabas al campo.
La temporada alta agrícola se intensificó esta semana en la Argentina, luego de las lluvias que retrasaron las labores y los reclamos de los transportistas por un aumento tarifario de los fletes camioneros. Todo eso demoró el flujo de granos a los puertos, en la rueda productiva que dinamiza la economía.
Ahora, las complicaciones se reflejan en las cuentas de los productores. Un informe de la Universidad Austral advirtió que el alza del petróleo encareció el gasoil y los fertilizantes, frenó decisiones de inversión y deterioró las expectativas del sector.
¿Qué pasa con la soja y los camiones?
La recolección de soja alcanza un tercio del total esperado (50 M/tn) y están ingresando 6.000 camiones por día a las zonas portuarias, en un contexto donde la infraestructura cruje por el mal estado de las rutas. “Ya no son pozos, son cráteres”, dijo el gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, durante el remate del primer lote de soja de la campaña 2025/26 en la Bolsa de Comercio de Rosario.
El jefe político de la provincia que aglutina la logística agroexportadora reclama al gobierno de Javier Milei que la infraestructura que la agroindustria necesita se podría mejorar con el dinero de las retenciones que recauda el Estado nacional.
Coninagro propone eliminar retenciones al trigo
A la par, Coninagro propone la eliminación de los Derechos de Exportación (DEX) al trigo, que actualmente cuentan con una alícuota del 7,5%. Destacan que “sobre un precio FOB proyectado a cosecha de 240 US$/tn, las retenciones representan una quita de 18 US$ por tonelada”.
La central cooperativa presidida por Lucas Magnano subrayó que una baja de las retenciones “no debe verse como un gasto, sino como una inversión necesaria para garantizar la siembra y exportaciones superiores a los US$3.000 millones para la próxima campaña”.
Este lunes se conocerá el aporte de divisas de abril, impulsado especialmente por el maíz y también por el girasol. Ahora se viene el aporte de la soja, menos voluminosa que los cereales, pero con mayor impacto económico por su precio por tonelada.
Con todo, el despliegue de camiones con granos es un 80% superior al promedio de los últimos 10 años. La cosecha es abundante, pero la suba de costos en dólares más la presión tributaria deja a muchos productores y actores de la cadena agroindustrial con incertidumbre sobre el resultado económico final.