Corrientes blindó sus parques y reservas: el mapa que activan si el agua sigue subiendo
El ministro de Turismo de Corrientes activó un mapa que ubica a cada encargado de reservas y parques ante la crecida. Pero hay un punto de la costa donde el agua ya complicó la temporada: ¿cuál es?
El ministro de Turismo, Juan Enrique «Juane» Braillard Poccard, presentó ante el Comando Operativo de Emergencia un esquema de geolocalización de reservas y parques provinciales para responder a posibles inundaciones. La medida busca saber con precisión dónde está cada encargado y equipo de trabajo si el río avanza.
La reunión de Gabinete la encabezó el gobernador Juan Pablo Valdés y tuvo como eje la llegada del fenómeno de El Niño. Allí el funcionario expuso el plan de asistencia operativa que su cartera pondrá a disposición para morigerar los efectos de las crecidas en el territorio provincial.
Braillard Poccard explicó a EL LIBERTADOR que el mapa de geolocalización permite identificar la ubicación exacta de los responsables y de los equipos distribuidos en toda la provincia. Además, remarcó que el personal de la Dirección de Recursos Naturales está capacitado para el manejo y control del agua.
La logística que se activa ante el avance del río
Para atender los pedidos de los municipios, ya sea por la crecida de los ríos o por la acumulación de lluvias, la cartera turística puso a disposición la totalidad de su parque automotor y la flota náutica provincial. Esa estructura se suma al esquema de geolocalización y al personal técnico.
El ministro también mantuvo encuentros con representantes del sector privado, entre ellos los integrantes de la Cámara de Turismo Internacional, para coordinar medidas de acompañamiento y contener los imprevistos que puedan surgir.
El impacto que ya se siente en la costa
Respecto al efecto de las crecidas en la actividad turística, Braillard Poccard precisó que la corriente todavía no genera un perjuicio generalizado en el turismo de playa. Sin embargo, confirmó que la clausura preventiva de balnearios en la Capital y el Interior son señales de alerta muy claras para un sector que depende en gran medida de las actividades fluviales.
Las consecuencias de El Niño golpean con fuerza al turismo correntino. Durante octubre, las crecidas extraordinarias de los ríos Paraná y Uruguay provocaron una serie de afectaciones concretas.
Playas y costaneras bajo el agua
El crecimiento del río Paraná, que supera los 6,50 metros en la Capital y se acerca al nivel de evacuación de 7 metros, junto con el del río Uruguay, dejó bajo el agua balnearios y paseos costeros clave.
En Paso de la Patria, el avance del agua sobre la costanera y las zonas de playa genera gran incertidumbre y pérdida de reservas de cara a la próxima temporada de verano, con impacto directo en comercios, alojamientos y prestadores de servicios.
En Isla Apipé, la crecida del Paraná, más de cuatro metros por encima de lo habitual, mantiene anegada la costa, aísla a prestadores turísticos y compromete la continuidad laboral del sector.
El Uruguay desbordado y los accesos complicados
En Paso de los Libres y la costa del Uruguay, el desborde del río cubrió el Club Náutico y zonas ribereñas, lo que obligó a suspender actividades náuticas, pasos fronterizos fluviales y la pesca deportiva.
En los Esteros del Iberá, los pronósticos y anegamientos advierten sobre dificultades en los caminos rurales y en los accesos a los portales, lo que afecta el normal ingreso de visitantes y el transporte terrestre.
Por último, se registran restricciones totales en la navegación, el alquiler de embarcaciones y los cruces internacionales por vía fluvial, como Alvear-Itaquí o Monte Caseros-Bella Unión.