Córdoba ya tiene el mapa más preciso de su suelo: qué cambia con la nueva versión
IDECOR y la UNC acaban de presentar la cuarta edición del mapa de suelos de Córdoba. La herramienta duplica el nivel de detalle de las versiones anteriores y permite ver el territorio con una precisión inédita. ¿Qué revela esta nueva cartografía?
IDECOR y la UNC presentaron la cuarta edición del mapa de Cobertura y Uso del Suelo de Córdoba, con un nivel de detalle que duplica al de las versiones anteriores. La herramienta, de acceso abierto, muestra cómo se distribuyen las coberturas y usos del territorio provincial con una unidad mínima mapeable de 0,5 hectáreas y una resolución de 10 metros por píxel.
El trabajo fue desarrollado por el Instituto de Estadísticas y Registros de la Provincia de Córdoba (IDECOR) junto al Centro de Estudios Territoriales de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). La producción de esta edición contó además con la colaboración del Ministerio de Bioagroindustria y la Secretaría General de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía.
Una evolución que empezó en 2017
El desarrollo de este recurso arrancó con las primeras versiones de 2017-2018, que tenían una unidad mínima mapeable de 2,5 hectáreas. Luego llegó el mapa de Cobertura y Uso del Suelo 2017-2018, con 1 hectárea de unidad mínima, publicado por IDECOR junto al CONICET. Las actualizaciones 2020-2021 y 2022-2023 mantuvieron esa unidad de 1 hectárea.
La edición 2024-2025 da un salto: reduce la unidad mínima a 0,5 hectáreas, lo que permite representar con mucho más detalle la heterogeneidad espacial del territorio. A eso se suman mejoras metodológicas que hacen una caracterización más robusta de los patrones de cobertura y uso.
Qué se puede ver en el mapa
El mapa agrupa el territorio cordobés en 21 categorías temáticas que abarcan ambientes naturales, sistemas productivos, cuerpos de agua y áreas urbanas. Para las coberturas naturales se incorporó como insumo una cartografía de alta calidad temática producida por la Secretaría de Ambiente, Economía Circular y Biociudadanía junto al Centro de Estudios Territoriales (CET), orientada al mapeo de vegetación nativa a escala provincial.
La versión 2024-2025 tomó como base la edición 2022-2023 y ajustó la definición de algunas clases y los procedimientos de clasificación para ganar precisión y consistencia. Una novedad: la clase 22 «Vegetación leñosa afectada por incendios», que estaba en versiones anteriores, fue discontinuada porque ahora existen productos específicos que caracterizan esas áreas con más detalle y frecuencia de actualización.
Según el Comité de Expertos de las Naciones Unidas en Gestión Global de la Información Geoespacial (UN-GGIM), los mapas de cobertura y uso del suelo forman parte del grupo de Datos Básicos y Fundamentales (DByF) de una jurisdicción. Sirven para caracterizar el paisaje y aportan insumos para la planificación, la gestión y el ordenamiento territorial, el monitoreo ambiental y la toma de decisiones.
La elaboración de esta cuarta edición integró metodologías de detección y clasificación que operaron de manera complementaria sobre grandes volúmenes de datos satelitales y de referencia territorial.