Conmoción en Misiones: la Provincia deberá pagar más de 122 millones por la muerte de un ciclista
La Justicia condenó a la Provincia a pagar más de 122 millones de pesos por la muerte de un ciclista atropellado por un vehículo oficial. ¿Qué dijo la viuda?
Un fallo judicial ordenó al Estado provincial desembolsar una millonaria suma a la viuda de un ciclista fallecido en 2019 tras ser atropellado por un vehículo oficial. La noticia cayó como un baldazo de agua fría en la administración pública.
El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 8 de Posadas condenó a la Provincia de Misiones a pagar más de 122 millones de pesos en concepto de indemnización por daños y perjuicios a Vilma Ester Martínez, viuda de Martín Abente (33). El siniestro ocurrió el 25 de agosto de 2019, cuando Abente circulaba en bicicleta por el acceso al barrio A 3-2 sobre Costanera Sur y fue embestido por un Toyota Corolla perteneciente al Comité de Vigilancia de la Zona Franca de Puerto Iguazú, organismo dependiente del Ministerio de Acción Cooperativa, Mutual, Comercio e Integración de Misiones.
¿Quién fue el responsable?
El conductor del vehículo, José Antonio Galarza, fue condenado en marzo pasado a 4 años y 6 meses de prisión efectiva tras aceptar un juicio abreviado. Actualmente cumple condena en la Unidad Penal 1 de Loreto. Las pericias confirmaron que manejaba alcoholizado, con 1,10 gramos de alcohol en sangre.
La decisión judicial
En el fallo, el juzgado sostuvo que la provincia es responsable por ser titular del rodado. La resolución indica: “Hacer lugar a la acción incoada contra José Antonio Galarza, declarando que le cabe el 100% de responsabilidad, y condeno al Estado de la Provincia de Misiones y a Integrity Seguros Argentina S.A. a abonar a la parte actora en el plazo de 5 días”. El Estado tiene cinco días hábiles para apelar.
La lucha de una viuda
Vilma Martínez, quien siguió el proceso con el patrocinio del abogado Federico Tilli, expresó: “Es bueno saber que hay justicia en mi ciudad, que lo que pasó no quedó en vano”. Y reflexionó: “Nadie sale de su casa queriendo asesinar, pero sucedió por falta de responsabilidad”. La mujer, que perdió a su esposo y dejó a dos hijos sin padre, remarcó que la condena no da felicidad, pero sí la certeza de que el sistema funcionó.