Congelado por 32 meses: el bono a jubilados sigue en $70.000 y la pérdida ya es enorme
El bono extraordinario para los jubilados de menores ingresos lleva 32 meses clavado en $70.000. Si hubiera seguido el ritmo del haber mínimo, hoy debería ser de $226.903: la diferencia mensual que pierden los que cobran la mínima supera los $156.000.
El Gobierno formalizó este lunes, mediante el Decreto 1108/2026 publicado en el Boletín Oficial, que el bono extraordinario para los jubilados de menores ingresos se mantenga en $70.000 durante octubre. Se trata del 32º mes consecutivo sin una actualización equivalente a la inflación acumulada desde que ese monto se fijó en marzo de 2024.
Con la suba del 1,66% aplicada por movilidad, la jubilación mínima de octubre será de $435.748,51. Quienes cobren el refuerzo completo llegarán a un ingreso previsional de $505.748,51.
La distancia que creció mes a mes
Si los $70.000 del bono hubieran evolucionado desde marzo de 2024 al mismo ritmo que el haber mínimo, en octubre deberían ubicarse en $226.903. Bajo ese supuesto, el ingreso total de un jubilado de la mínima treparía a $662.651 en lugar de los $505.748,51 que percibirá. La diferencia mensual asciende a $156.903.
El refuerzo nació en marzo de 2024 con el decreto 177/2024, cuando la jubilación mínima era de $134.445,30. En ese entonces, el bono representaba cerca del 52% del haber mínimo. Para octubre de 2026, esa proporción caerá a alrededor del 16%. Medido sobre el ingreso total, pasó de representar un tercio a apenas un 14%.
Una fórmula que no alcanza al bono
El decreto 274/2024 modificó la movilidad previsional y dispuso que los haberes se actualicen mensualmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor. Sin embargo, el bono quedó sujeto a decisiones específicas del Poder Ejecutivo: nunca fue incorporado al haber previsional y, por lo tanto, no quedó alcanzado automáticamente por esa fórmula. El Gobierno vuelve a mantener esa separación en la norma publicada este lunes.
La actualización de octubre surge del IPC de agosto, cuando el INDEC registró una inflación mensual de 1,7%. El haber mínimo pasará de $428.633,20 a $435.748,51. Como el bono permanece en $70.000, el incremento del ingreso total será inferior al porcentaje aplicado sobre el haber.
El efecto en las demás prestaciones
La misma lógica alcanza a otras prestaciones. La Pensión Universal para el Adulto Mayor será de $348.598,81 y, con el bono completo, llegará a $418.598,81. Las Pensiones No Contributivas por invalidez y vejez tendrán un haber de $305.023,95 y, con el refuerzo, alcanzarán $375.023,95.
El decreto establece que el bono también comprende las pensiones no contributivas por vejez, invalidez, madres de siete hijos o más y otras pensiones graciables pagadas por ANSES. Para quienes cobran por encima del haber mínimo, el refuerzo se otorga de manera proporcional hasta alcanzar el tope de $505.748,51.
El argumento oficial
En sus considerandos, el Gobierno sostiene que las ayudas previsionales fueron necesarias para compensar los efectos de la anterior fórmula de movilidad, que —según afirma— "presentaba graves y serios inconvenientes" y "no resguardaba el riesgo inflacionario que afectaba los beneficios de los adultos mayores".
El refuerzo conserva además el carácter de no remunerativo y no es computable para otros conceptos previsionales, tal como ocurrió con los bonos extraordinarios anteriores.
La comparación con las canastas
El ingreso de $505.748,51 de un jubilado de la mínima con bono completo equivale a menos de un tercio de la Canasta Básica Total que el INDEC calculó en agosto para una familia de cuatro integrantes: $1.605.497,35. También queda por debajo de la Canasta Básica Alimentaria de ese hogar, fijada en $726.469,46.
La comparación no supone que ambas referencias midan la misma unidad de consumo, pero permite dimensionar la distancia entre el ingreso previsional y los valores oficiales utilizados para establecer las líneas de pobreza e indigencia.