Conesa cumple 157 años: el plan que ya cambia el futuro de la ciudad
Conesa sopla 157 velitas y el intendente Tata Leineker lanzó un mensaje que sacude el tablero productivo de la región: el plan que, asegura, convertirá a la ciudad en un imán de inversiones. ¿De qué se trata y por qué algunos ya miran con atención?
Conesa está de fiesta. La localidad rionegrina celebra su 157° aniversario y, en medio de los festejos, el intendente Héctor “Tata” Leineker trazó un panorama de lo que viene: un ambicioso plan de desarrollo agroindustrial, energético y sostenible que busca convertir a la ciudad en un polo de inversiones seguras.
Un destino estratégico para invertir
Según explicó el jefe comunal, el contexto económico regional y nacional, complejo pero con una demanda global creciente de alimentos y agua, juega a favor de Conesa. “Frente a un contexto económico regional y nacional complejo y globalmente necesitado y demandante de alimentos y agua, Conesa se posiciona como un destino ideal para inversiones seguras”, afirmó Leineker.
Las oportunidades que enumera se apoyan en tres ejes concretos. Por un lado, la agricultura y horticultura intensiva, con tierras aptas para cultivos de alto rendimiento y acceso directo a agua de riego. Por otro, el agregado de valor agroindustrial, con incentivos para instalar plantas de empaque y cámaras de frío. Y finalmente, el complejo foresto-industrial y ganadero, que trabaja en sinergia con el Centro Foresto Industrial y el Frigorífico local, lo que facilita la cadena logística ganadera.
Una identidad productiva que se consolida
El perfil de Conesa es casi enteramente productivo. “Nuestra comunidad posee una fuerte identidad productiva, forjada a partir del esfuerzo diario de su gente en las actividades del sector primario, donde predominan la ganadería, la agricultura, la fruticultura, la horticultura y la actividad forestal”, describió el intendente.
Si bien la base económica está consolidada en el agro, Leineker remarcó que hay una demanda creciente en servicios, comercio local e iniciativas vinculadas al agregado de valor en origen. “Las políticas públicas locales han sido legitimadas democráticamente mediante mesas de diálogo con los sectores productivos, talleres de validación, consultas públicas y una fuerte articulación institucional”, sostuvo.
Ese acompañamiento, según detalló, incluye apoyo económico y técnico sostenido a clubes deportivos, comunidades religiosas, instituciones públicas y privadas, y comisiones vecinales. Gracias a eso, el ejido urbano creció en infraestructura siguiendo las prioridades reales de los habitantes.
La obra pública como motor
Para Leineker, la obra pública ocupa un lugar central en su gestión. “La obra pública ha sido y es utilizada estratégicamente como el motor de la dignidad urbana y desarrollo local”, subrayó. Y fue más allá al vincular ese impulso con el ámbito deportivo: “Hasta en lo deportivo se evidencia que los logros no son producto de la casualidad sino la consecuencia directa de un Estado presente que planifica, invierte y ofrece oportunidades de superación a toda su comunidad”.
En el marco del aniversario, el intendente reafirmó que el proyecto central de su gestión es ese Plan de desarrollo agroindustrial, energético y sostenible que, según su visión, marca el rumbo de Conesa para los próximos años.