Condenaron al hombre que violó a una nena de 13 años con autismo: ella se suicidó un año después
Un hombre de 49 años fue condenado a prisión por violar a una nena de 13 con autismo en Barcelona. Ella se suicidó un año después. ¿Qué detalles del ataque y la sentencia se conocen?
Un tribunal de Barcelona envió a prisión a un hombre de 49 años por abusar sexualmente de una menor con autismo. La víctima, que padecía estrés postraumático, se quitó la vida un año después del ataque. El agresor sabía que tenía VIH y Hepatitis C y no usó protección.
El caso ocurrió el 12 de julio de 2024 en Vilanova i la Geltrú. Según la investigación, F. de H. conoció a la nena de 13 años en el parque Baix-a-Mar, donde le ofreció cerveza y algo para fumar. Luego la llevó a la plaza de les Neus, donde comenzó a besarla y tocarla. Finalmente, la condujo a un lugar apartado y consumó la violación sin protección.
¿Sabía el acusado que era portador de VIH?
El tribunal determinó que el hombre conocía su condición de portador de VIH “con mal control inmunovirológico” y del virus de la Hepatitis C. Los informes médicos presentados en el juicio confirmaron que estaba al tanto de sus enfermedades.
La madre de la víctima declaró que su hija salía sola por una necesidad terapéutica para superar bloqueos. La Audiencia Provincial de Barcelona remarcó que la menor era “especialmente vulnerable” por su edad y su discapacidad, que le impedía comprender las interacciones sociales.
¿Qué argumentó la defensa?
La defensa del acusado sostuvo que las relaciones fueron consentidas y que el hombre creyó que la víctima era mayor de 16 años, la edad de consentimiento en España. Pidió la absolución, pero el tribunal no lo aceptó.
El fallo condenó a F. de H. a 11 años y 9 meses de prisión por agresión sexual con penetración a una menor de 16 años, con el agravante de especial vulnerabilidad. Además, le impuso 9 años de libertad vigilada y la inhabilitación para trabajar con menores. También deberá pagar una indemnización de 20 mil euros a la madre por daños morales.
Los terapeutas de la nena informaron que, tras la agresión, desarrolló estrés postraumático, alucinaciones y pensamientos suicidas que la llevaron a quitarse la vida un año después.