Condenada a perpetua y ahora podría quedar libre: el insólito giro en un caso que conmocionó a la Justicia
La Corte Suprema anuló la perpetua a Ema Gómez por el crimen del juez Aráoz. ¿Podría recuperar la libertad tras 22 años de idas y vueltas judiciales?
La Corte Suprema de Justicia de la Nación anuló la condena a prisión perpetua de Ema Hortencia Gómez por el asesinato del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, ocurrido en 2004. El máximo tribunal ordenó que reciba una nueva sentencia por homicidio simple, lo que podría derivar en su excarcelación tras más de dos décadas de proceso judicial.
El fallo generó un fuerte impacto en la familia del magistrado, que consideraba cerrada la causa. “Como no podía ser de otra manera, la familia recibió un nuevo golpe. Pensaban que todo se había cerrado, pero con este nuevo fallo, después de 22 años, el caso volvió a reabrirse”, expresó Javier Lobo Aragón, representante legal de los familiares de Aráoz.
¿Cómo ocurrió el crimen?
El 26 de noviembre de 2004, el juez Aráoz fue asesinado de diez disparos en su vivienda ubicada en la zona del pie del cerro. Por el homicidio fueron acusados Gómez y Darío Pérez, ambos ex policías separados de la fuerza. También quedaron involucrados Andrés Faversani, Rodolfo Domínguez y Rubén Albornoz, señalados por un supuesto intento de encubrimiento.
Según la hipótesis sostenida por los jueces, Gómez mantenía una relación sentimental con Aráoz y paralelamente era pareja de Pérez. El día del crimen, la mujer habría mantenido una fuerte discusión con el magistrado y posteriormente llamó al otro acusado para ingresar a la vivienda y concretar el homicidio.
El largo derrotero judicial
El juicio oral recién se realizó en 2011, siete años después del crimen. En esa instancia, el tribunal condenó a Pérez a 18 años de prisión como autor material del asesinato y a Gómez a 15 años por participación secundaria. Faversani recibió una pena de cinco años por encubrimiento, mientras que Domínguez y Albornoz resultaron absueltos.
En 2013, la jubilada fiscal de Cámara Juana Prieto de Sólimo y el querellante Dante Ibáñez apelaron la sentencia ante la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, sosteniendo que el crimen fue cometido con ensañamiento. El máximo tribunal tucumano hizo lugar al planteo, anuló las condenas iniciales y ordenó que otro tribunal impusiera prisión perpetua a Gómez y Pérez por homicidio agravado.
Esa nueva sentencia llegó en 2015. Gómez comenzó a cumplir la pena de inmediato, mientras que Pérez permaneció prófugo durante una década. Fue capturado en julio del año pasado y semanas más tarde escuchó formalmente la condena a perpetua.
El giro inesperado
Sin embargo, el expediente volvió a dar un giro luego de que el defensor oficial Guillermo González recurriera a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El jueves pasado, el máximo tribunal nacional resolvió anular la segunda condena y ordenó que Gómez sea nuevamente juzgada, esta vez bajo la figura de homicidio simple. Aunque el fallo no lo establece expresamente, fuentes judiciales entienden que esa modificación también podría beneficiar a Pérez.
“La familia Aráoz ha sufrido un profundo golpe. No puede terminar de cerrar esa herida por culpa de la lentitud de la Justicia. Pensaban que con la sentencia a Pérez se había cerrado una etapa, pero otra vez tendrán que esperar qué se resuelve”, afirmó Lobo Aragón.
¿Podría quedar en libertad?
Al recalificarse el delito como homicidio simple, la pena podría oscilar entre ocho y 25 años de prisión. Incluso, dependiendo del nuevo cómputo, Gómez podría haber cumplido ya el tiempo de condena correspondiente. Fuentes judiciales confirmaron que el defensor González solicitará que Gómez recupere la libertad hasta que quede firme la nueva sentencia.
“No es tan sencillo. Vamos a analizar día por día el tiempo de condena cumplido para determinar si puede quedar libre. El caso de Pérez es totalmente distinto porque no tiene posibilidades de recuperar la libertad debido a sus antecedentes”, explicó Lobo Aragón.
El querellante cuestionó además la demora estructural del sistema judicial: “Es tan insólita la demora judicial que hasta podríamos estar hablando de una condenada que estuvo más tiempo del que correspondía en prisión. Son situaciones que el sistema debe modificar”, concluyó.