Concejo Deliberante prorrogó la emergencia del transporte y los choferes estallaron: qué reclaman
Tres años sin aumentos, unidades viejas y subsidios que no se ven en la calle. Un chofer contó lo que viven a diario y lo que pasó en la sesión caliente del Concejo. ¿Qué recibieron las empresas a cambio?
El Concejo Deliberante de San Salvador de Jujuy prorrogó por dos años la emergencia del transporte público de pasajeros, una decisión que encendió la bronca de los trabajadores del sector. Mientras la sesión se desarrollaba, un grupo de choferes se manifestó en las inmediaciones del edificio legislativo para reclamar transparencia a las empresas prestatarias.
Máximo Rodríguez, trabajador del volante, fue uno de los que alzó la voz: aseguró que tanto los empleados como los usuarios quedan “a la deriva” por la falta de información sobre la situación económica de las compañías. El reclamo no es nuevo, pero esta vez ganó volumen puertas adentro del recinto.
Sin aumentos salariales desde hace tres años
El chofer también apuntó contra la falta de actualización de los sueldos: según dijo, los trabajadores no reciben aumentos desde hace tres años, a pesar de los sucesivos incrementos en el boleto. En ese marco, cuestionó la famosa fórmula polinómica que define el costo del servicio, porque, a su entender, las variables contempladas no se traducen en una mejora concreta para el usuario ni para el bolsillo de los empleados.
“Los empresarios dicen que no les alcanza, que no tienen plata. Bien que siguen recibiendo los subsidios”, disparó Rodríguez, y reclamó que la fórmula no solo contemple el precio del boleto sino también la incorporación de unidades nuevas y la mejora de las frecuencias, algo que, según afirmó, no se está cumpliendo.
Críticas dentro del Concejo
La medida tampoco cosechó consenso entre los ediles. Roberto Díaz, concejal opositor, ironizó al finalizar la sesión: “Ya pasó a ser un modelo de gestión”. Su par Keila Zequeiros fue más allá y denunció la falta de rendición de cuentas de las prestatarias, además de cuestionar que se les otorguen beneficios tributarios sin pedir nada a cambio.
Zequeiros también puso el foco en el estado de las unidades: problemas de mantenimiento y serias dificultades para los estudiantes que cursan en horario nocturno, sobre todo en zonas como Ciudad de las Artes, donde la ausencia de colectivos obliga a los pibes a gastar en remises o apps de transporte.
¿Y ahora?
En ese marco, el Frente de Izquierda impulsó la creación de una comisión auditora que controle los números de las empresas, las tarifas, las frecuencias y los recorridos. La prórroga de la emergencia vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: qué reciben las empresas a cambio de los fondos públicos y qué servicio recibe la gente. Mientras tanto, la emergencia se extiende por dos años más, y los reclamos no dan tregua.