¿Qué están dispuestos a hacer los estudiantes de la UNT para que se cumpla la Ley de Financiamiento? Con 53 días de paro encima y el cuatrimestre por cerrarse, las asambleas ya discuten una medida que cambiaría todo el escenario.
La pulseada por la Ley de Financiamiento Universitario entró en una etapa más caliente en Tucumán. Mientras este martes se cierra un paro docente de siete días, los estudiantes de la UNT debaten en asambleas si toman facultades y los gremios docentes evalúan cruzar un límite que hasta ahora no habían cruzado: el paro por tiempo indeterminado.
La huelga de siete días fue convocada por Conadu Histórica y contó con el respaldo de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT (Adiunt). Con esa medida, la casa de altos estudios acumula 53 jornadas sin clases en lo que va de 2026.
El reclamo tiene tres patas: recomposición salarial para los docentes, actualización de las becas estudiantiles y más recursos para que las universidades públicas puedan funcionar.
Artes y Filosofía y Letras, en la mira
Las asambleas estudiantiles se multiplican en las distintas unidades académicas para definir los próximos pasos del plan de lucha. La toma de facultades aparece como una de las alternativas más firmes, sobre todo en sectores de Artes y de Filosofía y Letras.
El argumento de los alumnos es que el desfinanciamiento no golpea solo el bolsillo de los profesores: también condiciona las condiciones de cursado, el acceso a las becas y la posibilidad concreta de terminar una carrera.
Franco Chaín, consejero superior por la Facultad de Bioquímica, Química y Farmacia, describió el impacto cotidiano de la situación. "El desfinanciamiento nos pega por todos lados. Los días de paro se suspenden clases, trabajos prácticos, trámites y mesas de examen. Muchos docentes renuncian y sus cargos quedan sin cubrir porque los sueldos no alcanzan", afirmó.
Chaín sumó otros dos problemas que complican el día a día académico: la falta de insumos en los laboratorios y el cierre de proyectos de investigación.
Adiunt y la amenaza del paro indefinido
La continuidad de las medidas de fuerza se definirá esta semana en una asamblea docente y en el congreso de Conadu Histórica previsto para el viernes.
La secretaria general de Adiunt, Anahí Rodríguez, dejó abierta la puerta a un paro por tiempo indeterminado si el Gobierno nacional no responde a los reclamos salariales y presupuestarios. De todos modos, la decisión final deberá pasar por las instancias gremiales correspondientes.
En paralelo, el gremio exige la reapertura de la paritaria local, suspendida desde marzo. La expectativa está puesta en que el Rectorado de la UNT, a cargo de Sergio Mohamed, fije una nueva fecha de reunión y designe representantes para retomar la negociación.
Rodríguez también puso el foco en las deudas con docentes, las demoras administrativas y los incumplimientos del convenio colectivo de trabajo.
El 24,33% que no alcanzó
El corazón del conflicto es la recomposición salarial. En junio, el Gobierno nacional y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) acordaron un aumento acumulado del 24,33%, pero Conadu Histórica lo rechazó por considerarlo insuficiente frente a la pérdida del poder adquisitivo.
Según el planteo gremial, la Ley de Financiamiento Universitario preveía una recomposición cercana al 55% entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, además de paritarias trimestrales para actualizar los haberes.
En becas, el acuerdo incluyó un incremento del 50% para el programa Manuel Belgrano. El gremio cuestiona que ese beneficio llegue solo a estudiantes de ciertas carreras estratégicas, mientras que las Progresar seguían congeladas en $35.000.
El cierre del cuatrimestre, en riesgo
La posibilidad de nuevas medidas de fuerza mete presión sobre el calendario académico. La UNT tiene previsto terminar el cursado a mediados de noviembre y después arrancar el período de evaluaciones.
Si el conflicto se profundiza, podrían quedar afectadas las mesas de parciales y de exámenes finales. La preocupación es mayor entre quienes están a punto de recibirse: suspender una mesa puede impedirles rendir materias correlativas y estirar la carrera.
Por ahora, docentes y estudiantes siguen definiendo sus próximos movimientos y el conflicto por el financiamiento universitario continúa sin solución a la vista en la comunidad académica tucumana.