13 partidos, 1.075 minutos y dos asistencias: los números del pibe de 19 años que se adueñó del lateral izquierdo de Unión y ahora tiene la mira puesta en un llamado que podría cambiarle la carrera.
La salida de Mateo Del Blanco dejó un hueco en el lateral izquierdo de Unión y, en lugar de buscar afuera, el club encontró la respuesta adentro: Lucas Ayala, de 19 años, se adueñó del puesto y ahora asoma una chance que cambia su escala.
Según pudo saber la prensa tatengue, Diego Placente, entrenador de la Selección argentina Sub 20, lo tendría en cuenta para los próximos entrenamientos del combinado juvenil. Todavía no hay confirmación oficial: por ahora se trata de una posibilidad que viene tomando fuerza.
De relleno a titular indiscutido
Cuando Del Blanco se fue, el lateral izquierdo quedó con un dueño claro y un juvenil esperando. Ayala no se achicó. Se acomodó rápido, respondió con personalidad y empezó a sumar partidos que respaldaron su continuidad.
La función exige lo mismo de siempre: firmeza para defender y criterio para proyectarse. Con 19 años, el pibe mostró las dos cosas y dejó de ser una promesa para transformarse en una alternativa concreta del equipo de Leonardo Madelón.
Los números que explican su presente
Su participación en el Torneo Clausura lo pinta de cuerpo entero: 13 partidos, 1.075 minutos y dos asistencias. Una continuidad que no es habitual en un futbolista de su edad y que acompaña su evolución dentro del plantel.
Esa regularidad fue la que le permitió ganarse la confianza del cuerpo técnico y consolidarse en Primera División, algo que no siempre resulta sencillo para un jugador que recién arranca.
Qué significaría la citación
Nacido el 11 de febrero de 2007, Ayala integra una generación que busca abrirse camino en el fútbol profesional. Una convocatoria a la Sub 20 representaría un salto importante: no solo por entrenar junto a los mejores talentos de su categoría, sino por la proyección que le daría de cara al futuro.
En Unión, mientras tanto, su aparición se consolidó como una de las noticias alentadoras del ciclo. La partida de Del Blanco obligó a buscar una respuesta en el plantel y el juvenil aprovechó la oportunidad con actuaciones que lo instalaron entre los titulares.
Ahora su crecimiento podría tener una nueva escala: vestir la camiseta argentina. La chance está sobre la mesa y, si se confirma, será el premio a un recorrido que viene construyendo en el Tatengue.