Con 17 años, aprendió mecánica mirando a su papá y hoy rompe todos los estereotipos
Candela Narvaja, de 17 años, aprendió mecánica en el taller de su papá en Burzaco y hoy combina el secundario con cursos y trabajo, rompiendo estereotipos de género.
Candela Narvaja (17) se formó en el taller de su papá y hoy es el vivo ejemplo de que la mecánica no es solo cosa de hombres. La historia de esta joven de Burzaco, que combina el secundario con cursos y trabajo, demuestra que el oficio no tiene género.
A los 12 años, cuando su papá Mariano mudó el taller a su casa, Candela empezó a ayudar. Al principio alcanzaba herramientas y barría, pero con el tiempo aprendió a diagnosticar y reparar. “Armamos un motor totalmente destrozado; ver todas las piezas sueltas y que después funcionen me voló la cabeza. Fue mágico”, recordó en diálogo con TN.
¿Cómo organiza su día a día?
Candela se cambió al turno mañana en la escuela para poder dedicar las tardes al taller. Además, hace cursos de mecánica diésel e inyección. “Además de ir a la escuela, trabajo y hago cursos de mecánica diésel y de inyección”, contó. Su papá le paga un sueldo semanal y, si el contenido en redes da resultados, dividen las ganancias.
El apoyo familiar y las críticas
A pesar del respaldo de sus padres, Candela enfrentó cuestionamientos: “Muchos familiares criticaban a mi papá, le decían ‘¿Cómo vas a tener una nena en el taller?’ y también recibí comentarios en redes. Pero no me importa”. Ella cree que el mundo está cambiando: “Hay muchas chicas aprendiendo herrería, soldadura, electrónica… El cambio está, pero falta visibilidad”.
Un legado que sigue creciendo
Su objetivo es claro: “Yo quiero seguir el legado, me gustaría que tengamos un taller más grande”. Candela se proyecta siempre al lado de su papá: “Siempre me veo trabajando con mi papá”. La joven no solo aprendió un oficio, sino que encontró su propósito.


