Con 10 años, un mate y el recuerdo de su papá: la historia de Derek que emocionó a Las Ovejas
¿Qué lleva a un nene de 10 años a competir en una fiesta del mate entre adultos? La respuesta está en el corazón de Las Ovejas, donde un niño honra a su papá con cada cebada.
Derek Parada tiene 10 años, una sonrisa tímida y un mate que no solo endulza, sino que honra la memoria de su padre. En la primera Fiesta Provincial del Mate y el Pan Casero, este niño de Las Ovejas se subió al escenario entre adultos, compitió en la categoría Mate Dulce y se llevó el tercer puesto. Pero su verdadero premio fue el orgullo de un pueblo entero.
Una historia de dolor y esperanza
Yamil Meade, el papá de Derek, falleció el 1 de enero de 2016 en el río Nahueve, arrastrado por un remolino cuando festejaba Año Nuevo. Cinco días después, el 6 de enero, nació Derek. “Regalo de reyes”, dice su abuela Isabel Parada, quien lo cría junto a su mamá Marilén. “Yo le digo mi luz en tanta oscuridad”, confiesa con la voz quebrada.
El pequeño no conoció a su padre, pero lo lleva en cada cebada. “Siempre que charlamos me dice: 'abue, ¿será que yo algún día escuche la voz de mi papá?'”, relata Isabel. Un audio, un video, algo que le permita oír esa voz que solo conoce por fotos y relatos.
Marcos, el amigo grande
Alejandro Marcos Retamal, ex policía jubilado y compañero de vida de Isabel, es para Derek mucho más que un amigo: es su compañero de mates, su entrenador de fútbol, su confidente. Se conocieron cuando Derek tenía cuatro o cinco años, en el anfiteatro. “Él me dio la mano. Apenas me llegaba a los dos dedos”, recuerda Marcos. Desde entonces no se soltaron.
“Una vez me dijo: 'yo quiero que te enojes, porque no te conozco enojado'”, cuenta entre risas. Marcos lo acompañó a la fiesta del mate y lo ayudó a superar inseguridades. “Él me compró mis primeros guantes de arquero”, dice Derek, que sueña con ser arquero, pastor y comerciante.
El mate como tradición
Para Derek, el mate es “algo muy lindo y una tradición muy importante argentina, porque es algo para compartir y para disfrutar”. Lo prepara mirando, aprendiendo, “sin técnica”. Como lo hacía su papá, que era muy matero y futbolero.
La intendenta de Las Ovejas, Marisa Antiñir, lo vio competir y se emocionó: “Ver a Derek de 10 años parado ahí, sin miedo, cebando para el jurado, me llenó el corazón. Él mamó esta tradición en su casa”. Y agregó: “Cuando un niño decide cebar mate en familia, está diciendo que no quiere perder lo nuestro”.
El secretario del Interior provincial, Gustavo Coatz, también fue jurado y probó el mate de Derek. “Me fui con el alma llena”, dijo, y destacó que “en este festival hubo muchas almas jóvenes abrazando los usos y costumbres de la región”.
El norte que no se apaga
La fiesta provincial nació en 2019, impulsada por el ex intendente Vicente Godoy, para revalorizar las tradiciones del norte neuquino. Y Derek es la prueba de que esas costumbres están a buen resguardo. En cada mate dulce, en cada sonrisa, en la foto de su papá en la pared, el norte neuquino late fuerte. Porque el mate se toma entre generaciones, y el amor también.