Compró una camioneta de "buena fe" y terminó con los papeles en la Justicia federal
El negocio parecía cerrado: pagó, se llevó la camioneta y los formularios. Pero en el Registro Automotor de Zapala le dijeron que los papeles eran falsos y la causa terminó en la Justicia federal. El vendedor ya acordó cómo pagar.
Un vecino de Zapala compró una camioneta convencido de que cerraba un negocio entre particulares sin vueltas. Cuando fue al Registro Automotor a transferirla, se enteró de que los papeles eran falsos. El vendedor era Franco Nicolás Hernández, el cipoleño que hoy cumple condena por narcotráfico en la cárcel federal de Senillosa y que arrastra varias causas en la justicia ordinaria y federal.
El comprador vio publicado que Hernández tenía en venta una Volkswagen Saveiro. No dudó de sus intenciones, se contactó y la operación se cerró rápido: pagó el dinero acordado y recibió el vehículo junto con los formularios 08 y 12.
El trámite que lo cambió todo
La sorpresa llegó en el Registro Automotor de Zapala. Allí le informaron que la documentación estaba adulterada y que el caso pasaba de inmediato al juzgado federal de esa ciudad. El hombre se quedó sin camioneta y con la causa en marcha, a la espera de una resolución.
La irregularidad quedó comprobada el 14 de noviembre de 2019. Casi siete años después, el Ministerio Público Fiscal (MPF) y la defensa oficial que asiste a Hernández acordaron avanzar con una reparación integral del perjuicio.
Un resarcimiento de 11 millones de pesos
Hernández, hijo de Ruth Montecino, estaba acusado por el delito de uso de documento público adulterado destinado a acreditar la titularidad y la habilitación para circular de un automotor. Cuando le presentaron la propuesta del acuerdo, no puso objeciones.
El convenio contempla un resarcimiento para el comprador de 11 millones de pesos, que el cipoleño deberá cubrir en cuatro cuotas consecutivas. Apenas cumpla con lo pactado, obtendrá el sobreseimiento definitivo.
El pedido de la víctima
El comprador tuvo oportunidad de manifestarse en la causa. Aclaró que el perjuicio rozaba los 18 millones de pesos, calculados según el valor actual del vehículo, pero aceptó el ofrecimiento. Además, expresó que esperaba que Hernández “reencause su vida”.
El hombre no se constituyó como querellante, aunque contó con el acompañamiento del Área de Víctimas de la Unidad Fiscal.
La otra causa: drogas y una donación a un hospital
En paralelo al expediente de los papeles truchos, Hernández resolvió otro caso por tenencia simple de drogas. El origen fue un viejo allanamiento en su domicilio de calle Ecuador, en Cipolletti, donde se hallaron casi 70 gramos de cocaína y marihuana.
Por ese delito se comprometió a donar 300 mil pesos al hospital de General Roca. Una vez completado el trámite, también quedará sobreseído en esa causa.
Mientras tanto, sigue detenido por narcotráfico: cumple una condena de 5 años y nueve meses que vence el 13 de septiembre de 2027.