Muchos dieron por hecho que con una membrana alcanzaba. Una vecina ya la compró cinco veces y el techo sigue goteando: cuánto se gasta en Mendoza por las lluvias del Súper Niño.
Las tormentas del Súper Niño ya se sienten en los techos mendocinos. Solo el último fin de semana, Defensa Civil registró 29 incidentes en ocho departamentos, entre derrumbes de viviendas y filtraciones de agua. Y la cuenta la terminan pagando las familias.
Este diario recorrió el centro de Mendoza para saber cuánto pone cada vecino para mantener su casa seca. Las respuestas van del mantenimiento preventivo a la reparación de urgencia, y también están los que todavía no tocaron nada.
Los que se adelantaron
Hay quienes no esperaron a que el agua entrara. Un entrevistado contó que compró membranas y pintura para proteger su vivienda antes de que llegaran las lluvias fuertes.
Otro hombre explicó que tuvo que arreglar sectores puntuales del techo, sobre todo los bordes, donde el deterioro aparece primero. Se inclinó por una membrana asfáltica autoadhesiva, que se vende en rollos de distintas medidas y facilita la colocación.
La que ya perdió la cuenta
No todas las experiencias terminan bien. Una mujer relató que se mudó hace dos años a una casa más grande y que, desde entonces, ya compró membrana cinco veces.
"No sé si es que los materiales no sirven, pero el techo se sigue lloviendo igual", dijo.
Otra vecina optó por membrana líquida y tuvo que contratar a alguien para que hiciera el trabajo. "Entre la mano de obra y los productos que hay que comprar te gastás una fortuna, más cuando una es jubilada", contó.
Cuánto cuesta dejar el techo en condiciones
Los precios que manejan los vecinos no son menores. Según los testimonios, un rollo de membrana asfáltica ronda entre $40.000 y $50.000, aunque otro entrevistado aseguró haber pagado cerca de $80.000 por uno.
Las membranas líquidas, en tanto, van desde $60.000 hasta $200.000 según la marca. A eso hay que sumarle la mano de obra, que en algunos casos equivale al valor del producto.
El resultado: el gasto total puede oscilar entre $80.000 y $400.000 por material y colocación. Por eso varios decidieron hacer los arreglos por su cuenta para evitar ese desembolso.
La demanda que se dispara con cada tormenta
Un trabajador especializado en colocación de membranas describió el clima que se vive en el rubro: "La gente está desesperada porque quieren que les resuelvan todo ya, hay más demanda por todo esto de las tormentas".
Las historias que se escuchan en la calle mezclan resignación y humor. Una mujer contó que en la última tormenta detectó una pequeña filtración en una esquina del techo, pero entre risas confió: "Espero que no llueva más para no poner la membrana".
Otra entrevistada evalúa directamente cambiar el techo, porque considera que la membrana líquida no le dio resultado.
También están los que por ahora zafaron. Un hombre contó que pintó el techo de su casa hace seis meses y desde entonces no necesitó hacer nuevos arreglos.
Lo que viene
Las proyecciones meteorológicas no traen alivio. El fenómeno del Súper Niño podría alcanzar su mayor intensidad entre diciembre de este año y enero de 2027, con precipitaciones más abundantes y tormentas más fuertes durante el verano en distintas regiones del país.
Para los mendocinos, eso significa una cosa concreta: la inversión en membranas y arreglos puede volver a la agenda más temprano que tarde.