Compraron por $700 mil en un súper de Embarcación y volvieron días después: adentro los esperaba algo que no imaginaban
Dos jóvenes, dos carritos llenos y un comprobante de transferencia que nunca existió: así cayó un súper de Embarcación en la trampa. Lo que no previeron los estafadores fue lo que el dueño hizo con las cámaras.
El supermercado El Oriental, de la ciudad de Embarcación, fue escenario de una maniobra que dejó a su dueño con la mercadería afuera y la plata adentro de ningún lado. Dos jóvenes entraron al local, cargaron mercadería por unos $700 mil y anunciaron que pagaban con una transferencia. El problema: ese dinero nunca apareció en las cuentas del comercio.
Lo que en un primer momento parecía un simple error bancario terminó develándose como una estafa. Según pudo reconstruirse, los sospechosos habrían utilizado una aplicación falsa para simular el envío del dinero y mostrarle al comercio un comprobante que no tenía respaldo real.
Las cámaras, clave para identificarlos
Con el engaño ya consumado, el propietario del supermercado revisó las grabaciones de las cámaras internas del local. Ahí quedaron registradas las imágenes de los dos jóvenes, lo que permitió individualizarlos y saber con quiénes estaba tratando.
Lejos de dar el caso por cerrado, el dueño decidió esperar. Junto a personal policial que ya estaba al tanto de la situación, se preparó para el momento en que los sospechosos volvieran a aparecer por el negocio.
El regreso y la trampa
Ese momento llegó este lunes. Los jóvenes, convencidos de que nadie los había descubierto, regresaron al supermercado. Los dejaron moverse con total libertad y elegir la mercadería que quisieran: dos carritos llenos, según se conoció. No sabían que la policía los aguardaba cerca para concretar la detención.
La maniobra quedó al descubierto y ambos quedaron aprehendidos, mientras avanza la investigación sobre la mecánica del fraude.
Una cuenta a nombre de Méndez y la búsqueda de más víctimas
Uno de los datos que surgió en la pesquisa apunta a la cuenta desde la cual supuestamente se enviaba el dinero: estaba a nombre de un tal Méndez. A partir de ese elemento y de otros detalles que se están analizando, los investigadores intentan establecer el alcance de la operatoria.
La policía no descarta que los dos hombres hayan repetido el mismo modus operandi en otros comercios, por lo que trabajan en la búsqueda de más víctimas que hayan sufrido un engaño similar.