Compran combustible 20% más caro: la crisis que complica a los colectivos
Las empresas de colectivos de Salta cargan combustible en estaciones de servicio porque no les alcanza para pagar el camión cisterna. Y eso tiene un costo extra que, tarde o temprano, se siente en el boleto.
Las ocho empresas que operan el transporte urbano bajo SAETA en Salta aseguran que no llegan a fin de mes. El combustible se paga de contado, la demanda de pasajeros cayó cerca de un 30% y la deuda del Estado se acumula. Así lo planteó Edgardo García, referente del sector, en una entrevista con Que Pasa al Mediodía.
Según García, la falta de liquidez es tal que algunas compañías ya no pueden esperar el camión cisterna y cargan en estaciones de servicio, donde el litro sale hasta un 20% más caro. "El combustible debemos pagarlo de contado tres días antes de que llegue el camión cisterna. Hoy algunas empresas tienen que abastecerse en estaciones de servicio y eso termina costando prácticamente un 20% más", explicó.
La situación no es nueva, pero se agravó en las últimas semanas. El referente detalló que SAETA todavía adeuda parte del certificado de julio y que pronto se sumará el de agosto. Esa deuda, que estima en entre un 74% y un 75% de la certificación correspondiente, es la que desencadena el resto de los problemas.
Una deuda que pesa sobre todos por igual
García fue claro: el problema no es de una empresa en particular. "Las ocho empresas estamos atravesando la misma situación porque los pagos se realizan de manera proporcional al servicio que presta cada una", señaló. A los costos del combustible se suman repuestos, mantenimiento, seguros y los créditos que tomaron para renovar las unidades.
La certificación que reciben las compañías contempla principalmente esos gastos de funcionamiento, mientras que los salarios del personal están cubiertos por SAETA. Pero el panorama se complica aún más por la caída en la cantidad de usuarios: "Notamos una baja cercana al 30% en la cantidad de pasajeros", admitió García, quien atribuyó parte de esa fuga a la aparición de aplicaciones de transporte.
Además, el sector perdió los subsidios nacionales y enfrenta un incremento generalizado de los costos para mantener los colectivos en condiciones. Un combo que, según el empresario, también estaría complicando a SAETA.
Qué buscan los empresarios
Lejos de querer un conflicto, García insistió en que el objetivo es sentarse a dialogar. "Lo que buscamos es sentarnos con SAETA y encontrar una manera de regularizar los pagos. Necesitamos previsibilidad financiera y operativa para evitar que estos problemas se repitan", aseguró. Las compañías ya vienen haciendo presentaciones administrativas para advertir sobre la situación, sobre todo por el combustible.
¿Hay riesgo de paro o suspensión del servicio?
Ante la preocupación de los usuarios, García descartó una medida de fuerza en el corto plazo. "Queremos llevar tranquilidad. Los empresarios están haciendo un esfuerzo muy importante, incluso comprando combustible a un costo mayor, para evitar que el usuario se vea afectado", afirmó. Y fue contundente sobre la próxima semana: "El servicio para la semana que viene está totalmente garantizado. Vamos a maximizar el esfuerzo para que ningún salteño tenga inconvenientes, especialmente en una época tan importante para la provincia".
Por ahora, el servicio sigue funcionando, aunque las empresas reconocen que la situación financiera y operativa es delicada y que necesitan respuestas concretas para sostener el sistema.