Se esperaba que el presupuesto 2027 de Comodoro fuera de crecimiento: en términos reales hay un ajuste del 3%, y las obras caen un 7% mientras transporte y basura se llevan el 19% del gasto total.
El municipio de Comodoro Rivadavia ya tiene sobre la mesa su proyecto de presupuesto para 2027: 422.000 millones de pesos en gastos totales. Dentro de ese esquema, la obra pública pierde terreno frente a los subsidios a los servicios concesionados, que se llevan una porción cada vez mayor de la torta.
El Ejecutivo envió al Concejo Deliberante tanto el proyecto de presupuesto como la Ordenanza Tributaria Anual. Las dos iniciativas tomaron estado parlamentario el viernes y ahora arranca el camino formal en comisiones, con doble lectura y una audiencia pública en el medio para discutir los alcances.
El ajuste que no se ve a simple vista
La suba nominal de las erogaciones es del 28% respecto de los gastos con los que cerrará 2026. Pero ese número, leído contra la inflación acumulada, cambia de signo: en términos reales hay un ajuste del orden del 3%. La referencia es la inflación interanual de octubre, mes en que se elaboran los proyectos, que ronda entre el 30 y el 32%.
Es decir: el presupuesto crece en pesos, pero se contrae en poder de compra.
Obra pública: 60.400 millones y una caída real
La partida de obras y trabajos públicos es la que mejor mide el pulso de una gestión. Para 2027 asigna 60.400 millones de pesos, una suba nominal de casi el 17% frente a los 51.700 millones con los que se cerrará este año.
Comparado con la inflación del período, la asignación queda un 7% por debajo en términos reales. Dicho de otro modo: por cada 100 pesos que se destinaban a obra en 2026, el año próximo habrá 93.
En el reparto general, obras y trabajos públicos representan el 14% del gasto municipal. Las «Transferencias corrientes», que incluyen los subsidios a los servicios públicos, se llevan el 26%. El rubro más pesado sigue siendo Personal, con el 35% del total.
Las 64 obras previstas
El Plan de Obras Públicas para 2027 contempla 64 intervenciones, orientadas sobre todo a infraestructura básica y mantenimiento urbano de cercanía.
Entre las que tienen financiamiento asegurado aparecen las extensiones de redes de gas natural en los barrios Gasoducto y Kilómetro 17, con una asignación específica de 2.923 millones de pesos. También la continuidad del esquema pluvial del sector sur: la colocación de premoldeados en el Canal de la Avenida Roca, obras de drenaje en el barrio Mariano Moreno y readecuaciones de niveles viales en la Avenida Chile.
En materia vial, el municipio apunta a recuperar la trama urbana existente con una partida superior a los 3.123 millones de pesos para bacheo general y pavimentación en sectores del Barrio Industrial, San Cayetano y Stella Maris.
Transporte y basura: los dos grandes beneficiarios
El subsidio directo municipal al transporte público de pasajeros quedará en 43.561 millones de pesos, un 28% más que el gasto previsto en 2026, que incluía la ampliación de agosto y llegaba a casi 34.000 millones. Contra la inflación, igualmente, hay una caída leve de entre el 1 y el 3%.
El subsidio directo al Servicio de Higiene Urbana alcanzará los 38.900 millones de pesos, con una suba del orden del 29%, apenas por debajo o en línea con la inflación interanual.
Sumados, transporte y recolección de residuos totalizan 82.423 millones de pesos: absorben el 75% de todas las transferencias corrientes del Municipio. En 2026 representaban el 72%, lo que confirma una tendencia creciente y la rigidez que imponen los servicios concesionados sobre la estructura de gastos corrientes. Ambas partidas, además, equivalen al 19% del gasto total previsto para 2027.
La tasa que pagarán los vecinos
La Tasa de Higiene Urbana no es un aporte municipal sino la contribución directa de los contribuyentes. El municipio espera recaudar unos 34.000 millones de pesos, un salto nominal del 115%. Descontada la inflación, ese incremento representa poco más de la mitad de ese salto.
La lógica detrás de los números es clara: reducir el peso del subsidio estatal y trasladar una mayor parte del costo del servicio —que ronda los 58.000 millones de pesos— a los usuarios, para aliviar las finanzas públicas.