Comerciante de Posadas: la crisis actual es peor que la de 2001 y no se ve recuperación
Gustavo Cardozo, de Viccar Muebles, comparó la recesión actual con la de 2001 y aseguró que es peor. Contó cómo la importación directa los salvó y apuntó contra la industria nacional.
Gustavo Cardozo, dueño de Viccar Muebles, aseguró que el comercio atraviesa su peor momento en décadas: sin circulante, con ventas estancadas y sin señales de mejora. El empresario comparó el escenario con 2001 y fue contundente.
El propietario de Viccar Muebles y de una franquicia de colchonería describió un mercado con escaso dinero en la calle y una demanda que no reacciona ni con rebajas. Con 62 años de trayectoria familiar en el rubro, Cardozo sostuvo que esta recesión no se parece a ninguna otra que haya atravesado el comercio argentino.
“Esto viene complejo. Ya hace más de 14 meses que estuvo en una caída muy profunda, esto se amesetó. Nosotros tenemos 62 años en el rubro, entonces esta crisis que estamos padeciendo es totalmente atípica a las anteriores”, afirmó en diálogo con Misiones Online.
Qué diferencia a esta crisis de la de 2001
Según Cardozo, en 2001 la gente todavía tenía plata, aunque fuera para escapar a Paraguay. Hoy, en cambio, la plaza está seca y la recuperación no aparece. “En el 2001, por ejemplo, la gente, pese a eso, tenía dinero y era masivo ese éxodo a Paraguay. Hoy la plaza está seca, cuesta, no se está recuperando. Las crisis anteriores uno se recuperaba en seis meses, se revertía”, explicó.
El empresario remarcó que la alta inflación de otras épocas generaba otra dinámica de precios y ventas, mientras que ahora la actividad permanece prácticamente congelada. Ante la consulta directa de si el cuadro actual es peor que el de 2001, respondió sin dudar: “Esto es una agonía, esto es lento, no se ve una recuperación”.
La estrategia de importar directo
Para amortiguar el golpe, la empresa empezó hace unos dos años a importar directamente sus productos. Esa decisión les permitió bajar costos y trasladar esa diferencia a los precios finales. “Estamos importando, eso nos está ayudando muchísimo. Nosotros bajamos nuestro costo de venta porque somos importadores directos desde hace dos años”, indicó.
Cardozo contó que la familia anticipó el escenario adverso y se preparó modificando su esquema de abastecimiento. Sin embargo, reconoció que incluso con precios más bajos, el mercado sigue restringido y las acciones comerciales apenas alcanzan para disputar una demanda reducida.
Críticas a la industria nacional
El comerciante también apuntó contra los fabricantes argentinos por no haber invertido en tecnología cuando tuvieron la oportunidad. “El fabricante argentino siempre se achanchó, eso es lo que yo siempre critico. En sus buenos momentos no se industrializó para poder bajar costos”, sostuvo.
En su visión, sectores como el de muebles y artículos para el hogar no aprovecharon los períodos de proteccionismo para modernizarse. “Ahora se quejan de las importaciones, pero cuando estuvieron cerradas las importaciones, ¿qué hizo? No compró máquinas para tener volumen y bajar costos”, cuestionó. Y agregó que parte de la producción nacional todavía usa matrices y equipamiento con décadas de antigüedad, lo que impacta en los costos finales.