Comenzó el juicio contra tres acusados de lavar dinero del narco Carlos Salvatore
Tres personas acusadas de lavar dinero para la organización narco que lideraba Carlos Salvatore ya tienen fecha para dar explicaciones. Pero el dato que más molesta es otro: llegaron en libertad y con una maniobra que incluyó sociedades en el exterior.
El Tribunal Oral Federal de Resistencia puso en marcha este lunes el debate oral contra tres personas acusadas de lavar dinero para la organización narcocriminal que comandaba el abogado y empresario Carlos Salvatore, condenada en la causa conocida como “Carbón Blanco”. Salvatore falleció en 2019.
En la primera audiencia, el tribunal —integrado por los jueces Jorge Sebastián Gallino, Mariela Emilce Rojas y Eduardo Rodrígues Da Costa— ordenó la lectura de los requerimientos de elevación a juicio de la fiscalía y de la calificación legal del requerimiento de la querella, según informó el sitio judicial Fiscales.
Además, los magistrados rechazaron las recusaciones que las defensas habían planteado contra los jueces Gallino y Rojas. El juicio continuará el próximo viernes 11 de septiembre con las indagatorias de los acusados.
Los acusados
Los tres imputados fueron señalados por la fiscalía como personas de confianza de Salvatore y llegaron al juicio en libertad. Se trata de Sergio Daniel Salomone, Viviana Tejero y Leopoldo Daniel Carrena.
Salomone y Tejero están acusados de integrar una asociación dedicada a poner en circulación en el mercado bienes provenientes de hechos ilícitos por un monto de 300 mil pesos, a través de negocios jurídicos simulados que les daban apariencia de origen lícito.
Carrena, en tanto, llegó a juicio acusado de ser coautor del delito de lavado de activos de origen delictivo, agravado por haberse cometido con habitualidad, en banda y con la intervención de personas de existencia ideal.
El rol de Carrena
Según la acusación, dentro de la organización liderada por Salvatore, Carrena se encargaba de conformar sociedades en Estados Unidos y de manejar la ingeniería de esas sociedades financieras, por donde la organización canalizaba sus ganancias ilegales mediante la compra y venta de activos.
Para llevar adelante las maniobras de lavado, Carrena constituyó 42 empresas. Una vez creadas, ejecutaba la segunda etapa de su trabajo: utilizarlas para blanquear los bienes “logrados del delito precedente para otorgarle una apariencia de legalidad”. También simulaba operaciones inmobiliarias de compraventa con el mismo fin.
“Se encuentra acreditado que el encartado ha realizado una multiplicidad de maniobras de lavado durante un lapso relativamente extenso de tiempo. Esta circunstancia muestra la ‘habitualidad’ en su comportamiento, exteriorizada en la continuidad o repetición de las acciones delictivas reprochadas, en gran medida contemporáneo a la generación de rédito económico obtenido a través del contrabando de narcóticos, y la permanencia en la administración de los activos detectados”, sintetizó el fiscal Carlos Amad en el requerimiento.
Las acusaciones contra Salomone y Tejero
En tanto, Salomone y Tejero están acusados de poner en circulación bienes provenientes de hechos ilícitos. “Se puede concluir que los fondos invertidos por los imputados provenían de operaciones internacionales de narcotráfico”, sostuvo el fiscal en su requerimiento.
Según la acusación, ambos adquirieron inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires y en Villa Gesell, y tras la muerte de Salvatore recibieron dinero de una póliza radicada en la Isla de Man.
Salomone y Tejero fueron elevados a juicio oral en abril de 2023, mientras que Carrena lo fue en mayo de 2024. Finalmente, el tribunal unificó las causas en noviembre de 2024.