Combustible para cinco días: el transporte de Salta le pone fecha límite a Sáenz
Una empresa de colectivos dejó de cargar nafta a la espera de una respuesta. Lo que pase en los próximos días puede dejar a miles de salteños sin viajar.
El transporte metropolitano de Salta está al borde del colapso. Las empresas que prestan el servicio bajo la órbita de SAETA le reclamaron al gobernador Gustavo Sáenz que regularice los pagos adeudados y advirtieron que, si no hay respuestas, las unidades podrían dejar de circular la próxima semana.
Según el escrito que las operadoras presentaron ante las autoridades, los fondos disponibles apenas alcanzan para cubrir cinco días de combustible. El margen de maniobra, dicen, es mínimo: sin una solución urgente, el sistema entraría en un escenario de máxima tensión.
La falta de pago por los servicios ya prestados es el eje del conflicto. Las empresas habían reclamado en varias ocasiones por los atrasos y ahora condicionaron la continuidad del servicio a la llegada de nuevos recursos.
El escrito de las empresas
En la presentación, las compañías señalaron que la situación económica actual "compromete la continuidad de todas nuestras operaciones". Y fueron más allá: si no aparecen soluciones, podrían verse obligadas a paralizar completamente la prestación.
La Provincia, por ahora, no dio una respuesta concreta para destrabar el conflicto. SAETA sigue funcionando, pero las empresas ubican a la próxima semana como un momento decisivo. Aún no hay una suspensión confirmada ni una fecha determinada para una eventual medida de fuerza.
Miles de pasajeros en la incertidumbre
Una interrupción del servicio impactaría de lleno en los miles de usuarios que usan el colectivo a diario para ir al trabajo, a la escuela o a la universidad. El nuevo reclamo vuelve a poner el financiamiento del sistema en el centro de la escena y deja al gobierno provincial contra las cuerdas: el reloj corre y el combustible se agota.