Colonia El Simbolar: vecinos denuncian picadas ilegales frente al barrio Néstor Kirchner y advierten que "en cualquier momento va a ocurrir una desgracia"
Los vecinos de Colonia El Simbolar vienen denunciando las picadas sobre la Ruta 206 y el viernes una moto casi atropelló a la hija de una de las impulsoras del reclamo. Ahora piden controles urgentes porque, advierten, la situación ya no da para más.
Los vecinos de Colonia El Simbolar, en el departamento Robles, están hartos de las picadas ilegales y las maniobras peligrosas con motocicletas que se repiten durante la madrugada sobre la Ruta 206, a la altura del barrio Néstor Kirchner. Aseguran que los episodios quedaron registrados en video y que el riesgo de un accidente crece cada noche.
La denuncia la hizo pública Yésica Narvaez, una vecina de la zona, en diálogo con Radio Panorama. Según contó, las carreras se organizan sobre la ruta que corre paralela al barrio y ponen en peligro a cualquiera que circule por allí en ese horario.
"En cualquier momento va a ocurrir una desgracia"
Narvaez no dudó al describir la situación: "En cualquier momento va a ocurrir una desgracia. Venimos denunciando y esto sucedió frente al barrio Néstor Kirchner, frente a la Ruta 206 que es paralela al barrio. Hacen picadas, planchitas —se acuestan sobre la moto— y es un horario en el que mucha gente vuelve del trabajo", señaló.
La mujer insistió en que el reclamo de los vecinos apunta a prevenir un accidente antes de que sea tarde. Y apuntó a un dato que agrava la preocupación: muchos de los que participan de estas maniobras serían menores de edad.
"Queremos prevenir para evitar una tragedia, porque la mayoría son menores y muchas veces los padres no saben lo que hacen al utilizar imprudentemente una moto", manifestó.
El episodio que encendió la alarma
Narvaez también relató una situación que vivió en carne propia hace pocos días en la zona de la plaza. "El viernes fui a tomar un helado y mi hija pasó por la vereda de la plaza a toda velocidad y casi la atropella", contó.
Ese episodio, sumado a los videos que circulan entre los residentes, terminó de convencer a los vecinos de que la situación no da para más. Por eso reclaman mayor presencia policial y controles efectivos en la zona para frenar las picadas y las maniobras a alta velocidad.
El pedido es concreto: reducir el riesgo de que estas noches de carreras terminen, algún día, en una tragedia anunciada.