¿Qué estadística de Midland le abre la puerta a Colón en el Brigadier López? El dato que Delfino ya tiene en la mira para el duelo del Reducido.
El camino de Colón hacia el segundo ascenso ya tiene primer rival confirmado. Midland será el adversario en los octavos de final del Reducido, en un duelo que se jugará en el Brigadier López y donde el Sabalero contará con dos ventajas de peso: la localía y la clasificación automática en caso de empate.
Del otro lado aparecerá uno de los equipos que mejor fútbol mostró en la categoría, aunque con números que dejan ver por dónde puede lastimarlo el conjunto de Iván Delfino.
Una campaña que sorprendió
El Funebrero cerró la fase regular quinto en la Zona B y décimo en la tabla general, con 55 unidades gracias a 15 triunfos, diez empates y once caídas. Anotó 43 goles y sufrió 29, un registro que habla de un equipo con recursos ofensivos y una estructura que sostuvo un saldo favorable durante buena parte del torneo.
El responsable de esa identidad es Joaquín Iturrería, quien logró armar una propuesta reconocible y llevó al club de Libertad a una temporada que superó las expectativas iniciales.
Midland no se conformó con meterse en el Reducido. También dio uno de los golpes más fuertes de la Copa Argentina al dejar afuera a Argentinos Juniors, una muestra de que puede competir contra rivales de mayor jerarquía y bancarse partidos de alta exigencia. El equipo había llegado a la Primera Nacional con la idea de acomodarse, pero terminó con aspiraciones mucho más altas.
Iturrería, el ideólogo del Funebrero
A sus 38 años, el entrenador es uno de los artífices de ese crecimiento. Fue futbolista profesional, es profesor de Educación Física y confiesa una fuerte admiración por Marcelo Bielsa. De ahí sale una idea que prioriza la posesión, el juego asociado, los movimientos coordinados y la búsqueda permanente del protagonismo.
Eso sí: también admite que el fútbol de ascenso obliga a adaptarse y que la estética debe quedar al servicio de los resultados.
El cuerpo técnico es amplio, con nueve integrantes, e incluye a Sofía Mato, pareja del entrenador y coach deportiva. En la vida institucional aparece otra figura conocida: Agustín Orión, exarquero y hoy presidente de Midland, con quien Iturrería mantiene un ida y vuelta futbolístico cotidiano, aunque las decisiones deportivas finales son potestad del director técnico.
El punto débil que mira Colón
Hay un dato estadístico que alimenta las esperanzas sabaleras: el rendimiento del Funebrero como visitante. Lejos de Libertad, la historia cambia bastante. Jugó 18 partidos, ganó apenas tres, empató siete y perdió ocho. Convirtió 17 goles, recibió 22 y sumó solo 16 puntos.
Además, llega con tres salidas consecutivas sin victorias. Su último triunfo fuera de casa fue el 20 de septiembre, cuando venció 2-0 a Güemes en Santiago del Estero con goles de Andrada y Peinipil. Es una referencia que Colón deberá tener en cuenta, aunque sin tomarla como garantía: el Reducido es otro escenario, con partido único y una motivación capaz de cambiar cualquier antecedente.
El plantel de Midland promedia 26 años, menos que los 28,2 de Colón. Entre sus nombres sobresale Luciano Recalde, defensor de 31 años con paso por Rosario Central, Platense, Banfield y San Martín de San Juan, señalado como el jugador de mayor valoración de mercado del plantel.
Un rival que no se queda atrás
El equipo de Iturrería busca hacerse dueño de la pelota, asociarse y encontrar espacios con circulación. No es de los que se encierran a esperar el error del rival. Puede salir jugando desde el fondo, pero también adaptarse a un juego más directo cuando el partido lo pide.
Esa versatilidad es justamente lo que deberá estudiar Delfino. Colón tendrá que evitar que Midland se sienta cómodo con la pelota y, sobre todo, aprovechar las facilidades que suele dar cuando le toca defender lejos de su estadio. La diferencia entre su rendimiento de local y de visitante es un dato clave para la preparación del encuentro.
El Sabalero contará con el Brigadier López, el empuje de su gente y la ventaja deportiva. Pero enfrente no habrá un rival de paso: Midland llega con identidad definida, una campaña que lo respalda y el antecedente de haber eliminado a un equipo de Primera. Colón deberá imponer su jerarquía y convertir las condiciones favorables en una actuación que le permita dar el primer paso hacia los cuartos de final.