Colón visita a Ciudad de Bolívar con un delantero al filo de la suspensión
Alan Bonansea llega con cuatro amarillas al partido del sábado y una más lo dejaría afuera del último encuentro de la fase regular. En Colón evalúan si conviene arriesgarlo ante Ciudad de Bolívar o dejarlo limpio para el Reducido.
Alan Bonansea llega con cuatro amarillas al partido del sábado y una más lo dejaría afuera del cierre de la fase regular ante Defensores de Belgrano en el Brigadier López. El delantero se convierte así en uno de los puntos que Iván Delfino deberá vigilar de cerca en la previa.
Colón no puede darse el lujo de otro traspié. La visita a Ciudad de Bolívar, programada para el sábado desde las 21 por la fecha 35 de la Zona A, aparece como una parada obligatoria para recuperar terreno en la tabla y llegar al Reducido de la Primera Nacional en una mejor posición.
El empate con Almirante Brown ya quedó atrás en el calendario, aunque la frustración por los puntos que se escaparon todavía pesa en el ánimo del plantel. Las jornadas que restan son pocas y cada unidad cuenta.
El riesgo de una tarjeta más
En ese contexto, Bonansea deberá administrar cada intervención con cuidado. El Tanque sabe que una amonestación lo marginará del último encuentro de la fase regular frente a Defensores de Belgrano, en el Brigadier López.
No es un dato menor. En un tramo donde cada partido puede modificar el panorama, perder una alternativa ofensiva para la fecha final representaría un costo que el cuerpo técnico tendrá que evaluar con atención.
¿Conviene que se limpie?
La otra cara del dilema es si al delantero le convendría sumar la quinta amarilla ahora y quedar disponible sin condicionamientos para el Reducido, la instancia donde ya no hay margen de error.
Por eso el caso se transforma en uno de los focos de la previa. Colón necesita ganar para no dejar pasar otra chance de escalar posiciones, pero al mismo tiempo debe gestionar situaciones individuales que pueden repercutir en el futuro inmediato del equipo.
Con el viaje a Bolívar en el centro de la escena, Bonansea afronta un doble desafío: aportar para que el Sabalero consiga un resultado fundamental y, a la vez, evitar que una tarjeta altere los planes para el cierre de la fase regular. Una cuestión silenciosa pero decisiva en la recta final del campeonato.