Colón pasó de casi no patear al arco a un bombardeo con 20 remates: el número que ilusiona
En Floresta casi no pateó al arco. En el Brigadier López, Colón se destapó con una cifra que no se ve todos los días. El contraste que dejó el triunfo ante Estudiantes y la cuenta pendiente que sigue sin resolverse.
El Colón de Iván Delfino volvió a mostrar sus dos caras. Después de una actuación opaca en Floresta, el Sabalero se sacó la mufa en el Brigadier López y firmó una producción que, por números, marca un cambio rotundo en su funcionamiento.
El 1-0 ante Estudiantes (BA) por la fecha 32 de la zona A de la Primera Nacional fue lo más importante: tres puntos que el equipo necesitaba para sostenerse en la pelea. Pero el resultado, ajustado, quedó corto para lo que se vio en cancha.
Un contraste que duele ver en los papeles
La diferencia entre una presentación y otra es difícil de explicar. Ante All Boys, en Floresta, Colón prácticamente no había generado peligro: apenas un remate en todo el partido, en una actuación donde lo mejor fue rescatar el punto.
Contra Estudiantes la historia cambió por completo. El Rojinegro terminó con 20 remates totales, de los cuales nueve fueron directamente al arco. A eso le sumó una posesión del 65% contra el 35% del conjunto de Caseros y nueve tiros de esquina contra apenas dos de su rival.
¿Alcanza con los números para ilusionarse?
Las estadísticas muestran una reacción concreta, aunque no necesariamente un equipo que haya encontrado su mejor versión. Al Rojinegro todavía le faltó claridad en varios tramos y terminó ganando por la mínima, pero esta vez buscó, insistió y generó mucho más que en otras salidas.
El desafío para Delfino y sus jugadores pasa por sostener esa versión. Colón necesita dejar atrás esa irregularidad que lo lleva de una producción casi nula a otra mucho más agresiva en apenas un partido.
El triunfo ante Estudiantes valió por los tres puntos, pero puede valer más si funciona como punto de partida para recuperar una identidad que el equipo todavía viene buscando.