Colón necesitaba una mano y Lago dio dos: el gesto que abrió el partido en Bolívar
Colón necesitaba destrabar un partido incómodo lejos de Santa Fe y apareció su jugador más desequilibrante: un cabezazo y una asistencia que valieron tres puntos clave. ¿Qué significa ese nivel para la pelea que viene?
Ignacio Lago volvió a cargar el equipo sobre sus espaldas y Colón lo disfrutó. El atacante fue la pieza clave del 2-0 ante Ciudad de Bolívar, en el estadio Municipal Eva Perón, por la Zona A de la Primera Nacional. El Sabalero sumó de a tres en una cancha complicada y sigue escalando posiciones.
El Bichito abrió el marcador con un cabezazo y después sirvió el tanto de Agustín Toledo, que sentenció la historia. Dos apariciones que explican por qué el equipo de Iván Delfino se apoya tanto en él cuando las cosas se ponen cuesta arriba.
El gol 15 y una sociedad que rinde
El primer tanto no fue uno más: llegó a los 15 en la temporada para Lago, un número que confirma su olfato en los momentos calientes. Pero su aporte va más allá de la definición. Se mueve, desequilibra, lee el partido y encuentra los espacios para habilitar a sus compañeros.
Esa combinación de gol y asistencia lo transforma en una referencia ofensiva completa, capaz de resolver por sí solo un encuentro trabado o de asociarse para generar peligro colectivo.
Un triunfo que mueve la tabla
El resultado en Bolívar tuvo efecto directo en las aspiraciones del Sabalero. El quinto puesto ya quedó asegurado y ahora la meta es el cuarto, aunque el tercero todavía no está descartado si se dan otros resultados.
En ese contexto, tener a Lago en este nivel es una noticia central para Colón. Sus 15 goles y su capacidad para asistir lo consolidan como una de las principales cartas de Delfino para la definición del campeonato.
El equipo ganó un partido que necesitaba y volvió a respaldarse en su futbolista más desequilibrante. Lago marcó el rumbo otra vez y dejó en claro que atraviesa un gran momento, justo cuando el Sabalero empieza a jugarse el tramo decisivo.