Colectivero echó a un nene con autismo por el volumen del celular: la mamá denuncia discriminación
Un chofer de la línea 100 obligó a bajar a un nene con autismo por el volumen de su celular. La mamá denuncia discriminación y revela detalles escalofriantes del episodio que terminó con una crisis y asistencia médica.
Un viaje en la línea 100 de colectivos terminó en una pesadilla para una madre y su hijo de 10 años con autismo en Lanús. El chofer exigió que el menor usara auriculares, desatando una crisis que requirió asistencia médica y una denuncia por presunta discriminación. “Por más que sea discapacitado, tiene que usar auriculares”, se escucha decir al conductor en un video viral.
¿Qué pasó antes de subir?
Según el relato de Alejandra, madre del nene, el conflicto comenzó incluso antes de abordar la unidad. Aseguró que el chofer intentó impedirles el ingreso, haciéndole señas con la mano para que no subiera. “Es la segunda vez que me hace esto”, afirmó. Ante la negativa, el menor golpeó la puerta para poder entrar.
Ya dentro del colectivo, el conductor le exigió que apagara el sonido del celular o usara auriculares. Alejandra explicó que eso era imposible debido a la hipersensibilidad táctil de su hijo: “No se deja poner ni gorro, le molesta hasta el pelo. ¿Te imaginás ponerle unos auriculares?”.
El momento de la crisis
Mientras otros pasajeros respaldaban a la mujer, el nene comenzó a golpearse la cabeza contra la ventana. En medio de la escena, Alejandra, que padece epilepsia, sufrió una convulsión. “Me rompí la dentadura, vino la ambulancia y tuve la presión alta por primera vez en mi vida”, relató.
El chofer, lejos de ayudar, le dijo: “Ahora vas a ver”, esperando que la Policía actuara en su contra. Sin embargo, los efectivos de la Comisaría de Lanús se abocaron a contener a la madre y al menor. Alejandra destacó que uno de los policías se puso a cantar con su hijo para calmarlo.
Una denuncia y un comentario despectivo
Cuando regresó a declarar, tras dejar al nene al cuidado de otro de sus hijos, el conductor la recibió con un comentario hiriente: “Ve, estos negros no tienen ni abogado”. La mujer lo denunció ante el policía presente. Con el apoyo de pasajeros y efectivos de la Comisaría de Salta y la Segunda de Lanús, pudo formalizar la denuncia.
Las secuelas emocionales persisten. El menor asiste a un centro conductual de doble turno, pero ahora se niega a tomar el colectivo. “El otro día no quería subirse al 100”, lamentó Alejandra. Hasta el momento, la empresa de la línea 100 no se comunicó para disculparse ni informar sobre medidas contra el chofer.