Cocaína en Caleta Olivia: la Justicia no pudo probar la venta y la acusada quedó libre con reglas
Tenía casi 150 gramos de cocaína y la acusaban de vender. La Justicia no lo pudo probar y la condena terminó siendo en suspenso. ¿Qué pasó en el juicio?
Una mujer de 25 años fue condenada a un año de prisión en suspenso tras hallarle casi 150 gramos de cocaína en su casa de Caleta Olivia. La acusación original por venta de drogas se cayó por falta de pruebas y el caso reavivó el debate sobre cómo se demuestra la comercialización de estupefacientes.
El 24 de enero de 2025, efectivos de la Policía Federal Argentina allanaron una vivienda en Maipú al 1000, en el barrio 3 de Febrero. La orden judicial, emitida por el Juzgado Federal local, fue el puntapié de una causa que parecía destinada a una pena mucho más severa.
Dentro del domicilio, los agentes secuestraron 149,65 gramos de clorhidrato de cocaína, 13 gramos de marihuana y varios teléfonos celulares. La droga estaba distribuida en cuatro envoltorios de 4,35 gramos cada uno y un quinto paquete de unos 145,3 gramos, una modalidad que inicialmente hizo sospechar a los investigadores sobre un posible fin comercial.
¿Por qué se cayó la acusación de venta?
La imputación inicial fue por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, un delito que en Argentina prevé penas de 4 a 15 años de prisión. Sin embargo, el fiscal general subrogante Gastón Franco Pruzan realizó una nueva evaluación del material probatorio y concluyó que no había evidencia suficiente para sostener esa hipótesis.
La existencia de la droga estaba acreditada, pero no se pudo demostrar que estuviera destinada a la venta. La tenencia simple, en cambio, contempla una sanción mucho menor. El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz homologó el acuerdo entre las partes y reformuló la calificación legal.
La condena y las reglas de conducta
El juez Enrique Nicolás Baronetto dictó la sentencia el 21 de agosto de 2026. Rodríguez, nacida en Caleta Olivia en mayo de 2000 y sin antecedentes penales computables, recibió un año de prisión en suspenso. Eso significa que no irá a la cárcel, pero deberá cumplir reglas de conducta durante dos años bajo supervisión judicial.
La resolución reabre un debate jurídico de larga data: ¿la cantidad de droga alcanza para presumir la intención de vender? En este caso, la respuesta fue no.