¿Cobrarles a los extranjeros por atenderse? La Provincia lo calificó de racista y reveló cifras que lo desmienten
El ministro Kreplak calificó de racista el proyecto de Romo para cobrarles a extranjeros en hospitales públicos y reveló cifras que muestran su bajo impacto. ¿Qué dice el estudio que lo desmiente?
El gobierno bonaerense salió con los tapones de punta contra un proyecto que busca arancelar la salud pública para extranjeros sin residencia permanente. El ministro de Salud, Nicolás Kreplak, no dudó en calificarlo de “racista, discriminatorio y de nulo impacto”, y además publicó un estudio que demuestra que el número de pacientes extranjeros no residentes es ínfimo.
La iniciativa, impulsada por el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Agustín Romo, propone cobrar la atención en hospitales públicos a quienes no acrediten residencia en el país. Como contrapartida, también incluye el arancelamiento de las universidades provinciales para extranjeros. Romo presentó el proyecto como respuesta a las críticas que recibió Argentina en redes sociales durante el Mundial.
¿Qué dijo Kreplak?
En un posteo titulado “Racismo, mentiras y desconocimiento”, el ministro apuntó directamente contra los legisladores que avalan la medida. “Sin conocer el funcionamiento del sistema, sin saber lo que es estar en una guardia y sin haber pisado un hospital público en sus vidas, quieren responder acusaciones racistas arancelando la salud a ‘extranjeros’”, escribió.
Kreplak compartió un estudio de la fundación Soberanía Sanitaria de 2023 que analiza el posible impacto de un arancelamiento. Allí se revela que los extranjeros no residentes representaron apenas el 0,2% de las consultas digitales y el 0,81% de las internaciones durante 2023. Además, advirtió que “no existen extranjeros no residentes que utilicen nuestro sistema de salud por cosas no urgentes”.
El proyecto de Romo, que cuenta con la firma de 18 diputados de su bancada más Guillermo Montenegro (PRO), exceptúa expresamente los casos de urgencia que impliquen riesgo para la vida. Sin embargo, para Kreplak, la iniciativa es un gesto político vacío: “Una acción racista, discriminatoria y que además tiene nulo impacto”, sentenció.